Jardines con olor y color a Agatha

Se inauguró la feria de diseño Zona D.

La diseñadora de moda española Agatha Ruiz de la Prada ha regresado al país para inaugurar los jardines que diseñó durante cinco meses para Zona D (zD10), la feria de diseño nacional e internacional que tiene lugar desde hoy hasta el 13 de marzo en el  Claustro del Seminario de Santa Bárbara de Usaquén.

Esta amante del color, que por primera vez se aventuró a salir de los vestidos, la ropa de hogar y los accesorios para inspirarse con las flores, ha convertido el patio central del claustro, que data de 1914, en una explosión de tonos vibrantes y formas con corazones y estrellas que dejan claro cómo sus creaciones no tienen nada ver con los soportes.

Cierto que Agatha Ruiz ama las flores, tanto que un tulipán creado en Holanda de un intenso color fucsia ha sido bautizado con su nombre, pero sin duda esta apuesta de diseñar con naturaleza viva marca un hito en su carrera creativa. El único antecedente que Agatha recuerda fue un aparatoso vestido que recubrió con flores coloridas en sus primeros años como creadora, a mitad de los años ochenta.

Zona D, además de contar con los bellísimos jardines que transforman el lugar y que abren por primera vez al público esta estructura inaccesible y rica en valor arquitectónico, contará con la participación de las principales marcas radicadas en Colombia. “Estarán todos aquellos que destaquen por la utilización del diseño en sus productos. Mobiliario de diseño internacional, cocinas de lujo, componentes tecnológicos de alto segmento, interioristas nacionales e internacionales”, comenta Marcial Muñoz Lorente, coordinador de este proyecto.

Esta apuesta obedece a la más nueva tendencia mundial de hacer vitrinas que se salen de sus lugares convencionales, que son itinerantes y transforman el espacio en el protagonista con el fin de dejar ver las vanguardias que movilizan el consumo y el diseño. “Este concepto expositivo ya ha sido desarrollado en ciudades como Madrid, Barcelona, Londres, Milán, Turín, Oporto, Lisboa y Buenos Aires”, añade Muñoz.

El turno es ahora para Bogotá, que gracias a este proyecto captura la atención de una diseñadora que ha sido capaz de impulsar a las mujeres a abandonar el negro y sucumbir ante el amarillo, el naranja y el rojo, y que lanza por estos días en la capital, como inspirada por sus flores,  su más reciente fragancia. ¡Oh la la!

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