Avivatos del Congreso

Defraudaron al Estado para conseguir una elevada pensión.

Por haberse apropiado de más de $889 millones entre los años 1996 y 2003, por concepto de una pensión que se obtuvo de manera irregular, el Tribunal Superior de Bogotá condenó a los ex congresistas Eva Fanny González Taborda y José Vicente Martínez Caballero a purgar 40 meses de prisión y a pagar una multa que supera los $1.284 millones. González Taborda fungió como representante a la Cámara por el departamento del Magdalena y Martínez, por su parte, ofició como apoderado de la ex congresista en este proceso.

La historia comenzó el 19 de febrero de 1996, cuando el abogado y ex senador Martínez Caballero radicó la solicitud de reconocimiento pensional a favor de la ex congresista González ante el Fondo de Previsión Social del Congreso de la República. En agosto de ese año ella comenzó a percibir una remuneración mensual de $2’813.470. Sin embargo, en una investigación adelantada por la Fiscalía y la Contraloría General se pudo establecer que dicha pensión fue alcanzada mediante la adulteración de documentos y graves inconsistencias en la información personal aportada por la ex representante.

De acuerdo con el alto tribunal, entre los documentos apócrifos que presentó González Taborda para lograr la pensión se encontraba una supuesta certificación laboral expedida por la Asamblea del Magdalena, en la que constaba que había trabajado como mecanógrafa en esa dependencia a la edad de 12 años, desde enero de 1945 hasta diciembre de 1946 y luego entre 1960 y 1966. Con la certificación supuestamente expedida por el secretario de la Asamblea del Magdalena, Néstor Muñoz Caballero, en diciembre de 1992, González sumó ocho años y siete meses que le sirvieron para acreditar los 20 años de servicio al Estado exigidos en ese momento para solicitar la jubilación.

Consultado sobre la veracidad del documento, Muñoz Caballero manifestó que él sí lo había expedido, aunque en un pormenorizado análisis efectuado por el DAS se encontró que la firma que allí aparecía era falsa y que se había diligenciado en un formato que no correspondía con los normalmente utilizados para la época en que fue expedida la certificación. Además, al inspeccionar el archivo de la Asamblea del Magdalena no fueron encontrados documentos que acreditaran el trabajo como mecanógrafa de González Taborda, debido a un asalto que efectuaron delincuentes en abril de 1999. Extrañamente, no se robaron el supuesto documento expedido por Muñoz Caballero siete años antes.

No obstante, hubo otro certificado irregular aportado por la ex congresista que prendió las alarmas en el Tribunal Superior de Bogotá. Se trataba de una comunicación presuntamente expedida por el entonces secretario de la Asamblea, Diomedes Sánchez, en mayo de 1996, en la que se decía que en la década del 40 existía la costumbre “de vincular a menores de edad a diferentes cargos públicos”, pese a que para la época fue expedida una ley que impedía trabajar a los menores de 14 años.

Contrario a lo dicho por la ex congresista, se demostró que entre 1939 y 1947 ella estudió en el municipio de La Merced, Caldas, como lo mencionó en una hoja de vida con la que obtuvo trabajo, entre 1950 y 1957, como profesora y directora de diferentes instituciones educativas en ese mismo departamento y en Antioquia, publicando incluso varios libros de geografía e historia. Por ese motivo, en la corporación causó tanta extrañeza que luego hubiera vuelto a su “antiguo oficio” de mecanógrafa en 1960.

Sobre la conducta del ex senador Martínez Caballero el Tribunal de Bogotá dijo que traicionó “su compromiso social como abogado” pues pasó por alto que, incluso en 1945, una niña de 12 años era incompetente “para desempeñar labores propias de una entidad pública”, por lo cual se deduce que conocía la falsedad de la constancia laboral. Aunque inicialmente el Tribunal sentenció que debido a la gravedad de la conducta de los dos ex parlamentarios deberían purgar su pena en establecimiento de reclusión, finalmente les concedió el beneficio de la prisión domiciliaria debido a que, en la actualidad, González Taborda tiene 77 años y Martínez Caballero, 87.