La inmortal Henrietta Lacks

Una fascinante historia de la ciencia moderna.

Cuando apenas cumplía 30 años, Henrietta Lacks, una descendiente de esclavos de Virginia, Estados Unidos, tocó las puertas del hospital John Hopkins, en Baltimore. Corría el año de 1951. Los médicos le diagnosticaron a la pobre y analfabeta mujer un agresivo cáncer terminal que acabaría cobrando su vida en apenas ocho meses.

Sin autorización, uno de los médicos que la atendió tomó una muestra de células de la atormentada enferma y las guardó en un tubo de ensayo. Mientras la historia de aquella mujer, que se crió entre cultivos de tabaco, se iba borrando de la memoria de su tiempo, sus células en cambio comenzaban a cobrar vida propia y una inusitada fama que se extiende hasta hoy.

La línea HeLa, como se bautizó aquella primera línea de células humanas inmortalizadas a través de sucesivos cultivos de laboratorio, ha prestado un invaluable servicio a la medicina moderna. HeLa resultó vital en el desarrollo de la vacuna contra el polio, para fabricar drogas contra el herpes, la leucemia, la influenza, la hemofilia y la enfermedad de Parkinson.

Por si fuera poco, las células han servido para desenmascarar secretos del cáncer y los efectos de la bomba atómica en humanos. Más recientemente, HeLa ha permitido avances en clonación, fertilización in vitro y mapeo genético. Sólo desde 2001 cinco Premios Nobel han recibido el galardón por trabajos que usaron las mismas células. También fueron unas de las primeras muestras enviadas al espacio para estudiar efectos de la ingravidez.

Decenas de personas se han hecho  ricas comercializando esta línea y se calcula que hoy existen más células de Henrietta Lacks distribuidas por el mundo que el número que conformó su cuerpo en vida. Si se juntaran todas las HeLa producidas en 60 años, se podrían construir 100 edificios del tamaño del Empire State.

Gran parte de esta fascinante historia se habría perdido si no es por la curiosidad y la acuciosa tarea de investigación de la joven periodista Rebecca Skloot. En su libro The Immortal Life of Henrietta Lacks, lanzado recientemente y que ha cosechado las mejores críticas, se relata paso a paso la vida de Henrietta hasta conectarla con la de sus descendientes, la mayoría ajenos a la trascendencia que llegó a tener su abuela y muchos todavía atrapados en la pobreza.

“Uno de los libros de no ficción más llenos de gracia y conmovedores que he leído en un largo tiempo”, fue el comentario con el que Dwight Garner, del periódico The New York Times, aplaudió el esfuerzo de Skloot.

Recorriendo las carreteras de Virginia y otros estados, la autora Skloot recopiló pistas a lo largo de diez años para reconstruir no sólo la historia de Henrietta Lacks, sino también adentrarse en los vericuetos del racismo y la medicina en Norteamérica, los dilemas de la ética en los laboratorios, las investigaciones más importantes en cáncer y otras enfermedades.

Fragmentos del libro en inglés se pueden leer en http://rebeccaskloot.com/the-immortal-life/.

Temas relacionados

 

últimas noticias

¿Donde nadar con tiburones?

Rush, la nueva apuesta de Toyota

Ucumarí, un robot para la exploración espacial

Aventura en los desiertos del Perú

Una aventura 4x4 por Quindío