Destructor de minas “made in Medellín”

El innovador vehículo pesa sólo 150 kilos y es desarmable para facilitar su traslado a las zonas alejadas.

El prototipo es modular, tiene características únicas en el mundo, por lo liviano, pues pesa 150 kg, frente a los fabricados en otras latitudes que alcanzan las cinco toneladas, y está diseñado para enfrentar satisfactoriamente la topografía colombiana. Responder a estas necesidades particulares del país fue la intención de Mauricio Betancur, un ingeniero mecánico con especialización en diseño, quien se interesó desde la universidad por solucionar la grave problemática de las minas antipersonal sembradas en el país. “Yo empecé a investigar en 2003 para mi tesis de grado. En un principio quería hacer un robot, pero me di cuenta de que para nosotros era más viable un carro de barrido para inutilizar o detonar las minas”, comenta este ingeniero de tan sólo 28 años.

Durante tres años investigó por su cuenta y en 2007 la Alcaldía de Rionegro le ayudó con la financiación. Posteriormente la Gobernación de Antioquia patrocinó la construcción del prototipo ANT1, el cual ya fue probado por el Ejército en el Batallón de Ingenieros Pedro Nel Ospina, desde donde se coordina todo el trabajo de desminado en gran parte de Antioquia. Las sugerencias de los militares serán tenidas en cuenta para el ANT2, el cual estará listo en cinco meses. “El primer prototipo era eléctrico y tenía llantas. Por sugerencia del Ejército vimos que era mejor ponerle oruga y que funcionara como híbrido también con gasolina”, aseguró Mauricio Betancur.

La maquinaria es 100% colombiana, su costo es de 150 millones de pesos, la sexta parte de lo que cuestan otros vehículos adquiridos por el país y cuya funcionalidad es más reducida. Según su creador, los otros carros pesan cinco toneladas y no son desarmables, mientras que el ANT2 pesa sólo 150 kilos y puede llevarse por partes hasta el área de operaciones y allí ser ensamblado. Este vehículo tiene una herramienta en la punta con la cual va golpeando el piso para destruir la mina o dejarla expuesta a los efectos ambientales. Además, facilita el trabajo de los perros entrenados para encontrar las minas utilizadas por la guerrilla, las cuales en su mayoría son de fabricación casera y no poseen elementos metálicos, lo cual hace prácticamente imposible su detección.

Se espera en el corto tiempo fabricar por lo menos 14 de estos vehículos para dotar a igual número de pelotones en todo el país. Pero la intención también es poder exportar esta tecnología. Para ello este ingeniero cumplió con la Norma Internacional de Acción contra las Minas, IMAS, 90.50, expedida por las Naciones Unidas, “He estudiado mucho la situación de Afganistán, su topografía es montañosa y con climas extremos. Allí también lo podemos probar”, dijo Betancur.

El drama de las minas antipersonales

La tecnología contra minas busca cumplir con las normas internacionales como la CWA 15044: 2004, de origen europeo. En ese sentido el nuevo alcance del modelo de producción será de 15 centímetros, pues toda mina, sea industrial o casera, es sembrada a una profundidad máxima de 15 cm.

En Colombia, según el Programa Presidencial para la Acción contra Minas Antipersona, en 707 municipios se han presentado eventos por estos artefactos y en los últimos 10 años los departamentos con mayor número de víctimas han sido Antioquia (20%), Meta (13%), Bolívar (8%), Caquetá (7%), Norte de Santander, Arauca y Santander (5%).

En el mismo período se han registrado un total de 8.277 víctimas de minas, de las cuales el 35% (2.928) son civiles y el 65% (5.349) miembros de la Fuerza Pública. Sólo el año pasado, 674 personas resultaron afectadas por dichos artefactos; de ellas, 232 eran civiles y 442 militares.