Persisten líos por pliegos de Doña Juana

Cambios en el cronograma del trámite generaron una prórroga de dos meses al contrato de Aguas de Bogotá, operador del relleno.

Cambios en el cronograma del trámite generaron una prórroga de dos meses al contrato de Aguas de Bogotá, operador del relleno.Hace exactamente nueve días, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) cumplió con la primera fase del proceso de licitación para la operación del relleno sanitario Doña Juana y el tratamiento de sus lixiviados. El pasado 1º de marzo, esa entidad publicó los pliegos definitivos del millonario negocio, con modificaciones respecto a los prepliegos en puntos como la experiencia, el capital de trabajo y el patrimonio exigido a los proponentes, los criterios de selección, la licencia ambiental y la forma de calificación. Estos temas habían sido objeto de críticas por parte de algunos concejales, quienes en su momento aseguraron que las condiciones del trámite eran excluyentes y favorecían a dos empresas en particular. Aun con los cambios, varios de esos cabildantes se mantienen en sus advertencias.

La nueva manera en que serán calificadas las propuestas, según el concejal del partido Verde Antonio Sanguino, “va en contra de la moralidad pública y administrativa, y del cuidado que hay que tener con el patrimonio público”. La forma de evaluación de los pliegos pasó de asignar el mayor puntaje a la propuesta más baja al promedio aritmético, que consiste en promediar todas las ofertas económicas y elegir a la que esté más cerca y por encima de ese valor medio. Es decir, que no necesariamente ganará la empresa que proponga el menor valor.

En concepto de Sanguino, “por economía y ética” el puntaje más alto en la licitación se le debería otorgar a quien cobre menos. En ese sentido el cabildante radicará hoy una carta al alcalde Samuel Moreno y a la directora de la Uaesp, Miriam Martínez, pidiéndoles reconsiderar ese punto.

Al respecto, la Uaesp le dijo a El Espectador: “La propuesta de no calificar por promedio la entendemos como una solicitud de quitar de la licitación uno de los elementos de transparencia más evidentes”.

No es el único aspecto en discordia. Seis concejales habían enviado recientemente a la Unidad una misiva criticando que las condiciones —principalmente la experiencia exigida al proponente—  favorecían únicamente a las empresas Proactiva y Aguas de Bogotá, antiguo y actual operador del relleno, respectivamente. Aunque la entidad modificó ese punto, aparentemente lo requerido a los oferentes sólo puede ser cumplido por las dos compañías.

Por ejemplo, los pliegos exigen que el aspirante haya operado en máximo dos proyectos rellenos sanitarios de cinco mil toneladas. Doña Juana moviliza todos los días seis mil. Ningún otro relleno del país alcanza esa capacidad. Asimismo sucede con la experiencia requerida en lixiviados. Piden que el oferente haya operado, en máximo dos contratos, plantas de mínimo 11 litros por segundo. “En ninguna otra ciudad diferente a la capital hay una   de ese nivel”, le dijo a este diario un experto.

El concejal Carlos Galán aseguró: “seguiremos ejerciendo veeduría a este proceso”. Por su parte,  la Uaesp ha dicho que se trata de un proceso “totalmente transparente”.

El contrato a 11 años de Doña Juana asciende a $229.000 millones y será entregado en mayo próximo. Su adjudicación implicará una prórroga de dos meses a Aguas de Bogotá, cuya operación termina oficialmente el 8 de abril.