En julio abriría hospital de la U. Nacional

Julio Colmenares, vicerrector de la institución, promete que en cuatro meses se ofrecerán servicios médicos.

Muy cerca está la Universidad Nacional de hacer realidad el sueño de tener funcionando su propio hospital, donde estudiantes de todas las áreas de la salud puedan aprender y ejercer su profesión. Esta semana se concretó la compra de un terreno extra donde funcionarán algunos de los servicios y el vicerrector Julio Colmenares reveló que en cuatro meses se abrirá la primera etapa del hospital.

El terreno por el que la Universidad pagó $15.300 millones corresponde al antiguo predio de Cajanal, ubicado en la zona del CAN al occidente de Bogotá. Se trata de un espacio de 19.000 metros cuadrados donde, según los planes de las directivas, funcionarán servicios complementarios a los de salud, como laboratorios, centros de investigación y administración.

“La tecnología en la parte de los servicios de salud evoluciona de forma muy rápida, hoy en día vemos cosas que 15 años atrás ni siquiera nos imaginábamos. Al hospital de la UN hay que asegurarle ese futuro desarrollo, por eso vimos la necesidad de adquirir este lote”, comentó Álvaro Casallas, a cargo del proyecto de hospital universitario a la Agencia de Noticias de la Nacional.

Pero por ahora la atención de las directivas y sus esfuerzos están dedicados a cumplir con el cronograma y abrir por fin las puertas del hospital. “Después de diversas gestiones, se ha decidido que el hospital se va a operar por etapas. La primera funcionará en las instalaciones ya existentes. Nuestra meta es abrir en julio de este año con servicios de alta complejidad como nefrología y oncología”, anunció el vicerrector Colmenares.

Uno de los puntos por resolver es la figura jurídica bajo la que operaría el nuevo hospital. También faltan obras de adecuación para garantizar la sismorresistencia del edificio. La población beneficiada con la apertura del centro médico  sería la del occidente de Bogotá, donde algunos estudios han señalado que existe deficiencia en la oferta de servicios hospitalarios. Tanto pacientes del régimen subsidiado como del contributivo podrán acudir al hospital.

El vicerrector Colmenares recordó que tras el cierre del Hospital San Juan de Dios en 1999, la Facultad de Medicina tuvo que dispersar a todos sus estudiantes y docentes por toda la ciudad. Se llegaron a firmar más de 200 convenios docente-asistenciales para garantizar a los estudiantes matriculados en carreras de salud un lugar de prácticas. “Aquí vuelve a retomarse un sitio donde la escuela se vuelve a encontrar y eso redundará en mejores prácticas médicas, mayor nivel de los egresados, esa es la gran importancia del proyecto”, comentó el vicerrector.

La dificultad para abrir simultáneamente todos los servicios del hospital universitario sigue siendo la falta de financiación. Aunque diversas entidades se han mostrado interesadas en invertir en el proyecto, entre ellas laboratorios, operadores de clínicas, grupos interesados en edificios de consultorios y la misma universidad a través de su EPS, la institución optó por una estrategia de bajo riesgo en la que se vaya consolidando paso a paso el modelo de negocio.

 

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