Consulta azul, con final de infarto

Como lo anticiparon las encuestas, Noemí Sanín y Andrés Felipe Arias se disputaron la aspiración de esa colectividad. Se trató de un cabeza a cabeza desde el primer minuto.

Por ‘voto finish’ se resolvió la consulta conservadora para escoger el candidato a la Presidencia. Como se esperaba, los resultados no arrojaron mayores sorpresas en cuanto a la supremacía de Andrés Felipe Arias y Noemí Sanín, y se advertía una ventaja del ex ministro de Agricultura que, de cualquier manera y de cara al futuro inmediato, adquiere notoriedad política.

Los escrutinios, que anoche tenían en ascuas al país político, se realizaron de manera tan lenta por parte de la Registraduría Nacional que no tardaron en llegar críticas y protestas desde las campañas. De hecho, el jefe de debate de la campaña Sanín, Juan Gabriel Uribe, reclamó explicaciones por el hecho. Y rápidamente lo secundó la propia Noemí: “Llamo la atención por el conteo, que se pudo haber prestado para irregularidades”.

Antes de la medianoche, Jaime Ruiz, director programático de la campaña de Noemí Sanín, calificó como “grave” que la información electoral sobre la conformación del Congreso de la República avanzara a un ritmo distinto al de la consulta conservadora. Y dejó entrever que se estaban “abriendo puertas a la deslegitimación de los resultados electorales” de este proceso.

En contraste, en sectores cercanos a la candidatura de Arias, el domingo mismo se empezaron a ventilar nombres para su fórmula vicepresidencial, como Claudia Blum (embajadora de Colombia ante la OEA), Rodrigo Rivera (ex congresista y defensor a ultranza del referendo reeleccionista) y Carlos Rodado (embajador en España). Además, comenzaron a formularse preguntas del siguiente talante: ¿Qué va a pasar con los votos del uribismo, teniendo en cuenta la aspiración de Juan Manuel Santos?

Según analistas consultados, buena parte de los votos depositados el domingo por Arias, más que conservadores, provienen del Partido de la U. ¿Pero qué va a pasar en las presidenciales? “Se van a tener que repartir los apoyos, porque no se pueden hacer alianzas antes de la primera vuelta”, observó el senador del Partido de la U Armando Benedetti. “Seguramente el presidente Álvaro Uribe tratará de forzar una alianza para que eso no pase”, agregó el columnista de este diario Alejandro Gaviria.

Es inocultable que al presidente Uribe le agrada la campaña que adelanta su ex ministro Andrés Felipe Arias y, de hecho, fueron los múltiples comentarios públicos del primer mandatario en su favor los que motivaron al procurador Alejandro Ordóñez a conminar al Jefe de Estado a desistir de este tipo de guiños. De ratificarse la victoria de Arias, la admonición del jefe del Ministerio Público cobraría mayor importancia y, con toda seguridad, sería un tema polémico para las demás campañas.

Incluso, más allá del interés presidencial y del criterio del uribismo, dada la incertidumbre alrededor de los resultados de la consulta conservadora surge otro interrogante: ¿Se unirá el Partido Conservador en torno al ganador? En opinión del ex precandidato liberal Alfonso Gómez Méndez, la respuesta más probable es no. “Veo dos escenarios: que la colectividad se integre o, lo más factible, que la candidatura Arias lleve a la división”.

Cualquiera sea el panorama y el definitivo ganador de la consulta, está claro que la elección interna conservadora la ganó un aspirante que ondea las banderas de la seguridad democrática, lo cual se traducirá en réditos políticos. Mucho más si se tiene en cuenta que, con la jornada del domingo, el Partido Conservador quedó con una importante fuerza de negociación (ver nota adjunta). Claro está que la pugna Sanín-Arias puede enredar el panorama.

Un cuadro muy distinto al que se vivió en la mañana, cuando tanto Sanín como Arias se declaraban optimistas. A las 10:30 a.m. Noemí Sanín llegó al Colegio Distrital Naciones Unidas, en el barrio Las Ferias de la localidad de Engativá, en Bogotá, a depositar su voto, acompañada por una comitiva de unas 50 personas. Desconociendo las reglas electorales, lo hicieron vestidos con gorras azules y portando banderas del mismo color. “¡Presidenta, por fin, presidenta!”, gritaban.

Andrés Felipe Arias, en cambio, no pudo votar debido a que no inscribió a tiempo su cédula. El ex ministro de Agricultura acompañó a su esposa Catalina Serrano a sufragar en el puesto de votación Chicó Norte, en la capital. Hasta allá llegó a apoyarlo el dirigente conservador Enrique Gómez Hurtado, quien lo elogió públicamente asegurando que representa el “verdadero” espíritu del partido. “Un espíritu de renovación, de fortalecimiento de la democracia con bases sólidas contra la violencia y la corrupción”.

El precandidato respondió diciendo que el domingo “cambió la historia” de la colectividad azul. Un comentario que está por probarse. Noemí Sanín hizo presencia en la Registraduría para conocer directamente qué sucedió en la consulta. Por lo pronto, los colombianos se fueron a dormir sin certeza y un dato tentativo: el aparente ganador fue Andrés Felipe Arias.

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