Nuevo escenario electoral: ¿quiénes ganaron y quiénes perdieron?

Contabilizado el 93,8% de los votos para Senado, los resultados dejan alegrías para unos y tristezas para otros.

Pabellón de los quemados

El senador Samuel Arrieta, presidente del PIN, sacó apenas 24.889 votos. Antes formó parte del polémico Partido Convergencia Ciudadana, del que varios de sus miembros resultaron detenidos por cuenta del escándalo parapolítico.    

Jaime Dussán, presidente dimitente del Polo Democrático. Sacó poco más de 25 mil votos y se quemó. Es uno de los grandes sacrificados de la jornada electoral, pues durante varios períodos ejerció como parlamentario de oposición.

Como su colega Dussán, Wilson Borja, actual representante a la Cámara por el Polo, naufragó en su aspiración de llegar al Senado. Sacó apenas 12.614 votos. Su salida del Parlamento se da como consecuencia de las escasas curules que ganó el Polo.   

Leonor Serrano, ex gobernadora de Cundinamarca y ex senadora con larga trayectoria política. Su fortín electoral siempre ha sido Cundinamarca. Esta vez se lanzó al Senado por Cambio Radical. Sacó 32.206 votos, pero no le alcanzó para llegar.    

Luis Élmer Arenas, reconocido senador del Partido de la U. y uno de los grandes electores en el Valle. No obstante, apenas sacó 28.714 sufragios. Casi seis mil votos de diferencia lo separan de la última curul obtenida por su colectividad.

Nicolás Uribe, quien perteneció al Gobierno del presidente Uribe y luego llegó a la Cámara de Representantes por el Partido de la U, se quemó en esta ocasión. No obstante, sus 27.972 votos no le alcanzaron para llegar al Senado.   

Elsa Gladis Cifuentes, la congresista que se trasteó al Partido de la U, es considerada una uribista ‘pura sangre’. Sin embargo, obtuvo poco más de 24 mil votos, casi 10 mil menos del último que llegó al Senado en la lista de la U.   

Jairo Clopatofsky es senador por el Partido de la U. Hace cuatro años obtuvo una de las mejores votaciones de su colectividad. Pero, esta vez, apenas sacó 22.220 sufragios, una cifra muy por debajo a la que se presumía era su capital político.   

Jorge Visbal Martelo,  ex congresista por la U. Hace cuatro años también se postuló por ese partido, pero el ex presidente de Fedegán renunció a su curul luego de que la Corte lo indagara por parapolítica. Se quemó con 31 mil votos.    

Javier Hernández Bonnet, periodista con reconocida trayectoria en el mundo deportivo. Se lanzó por el Partido Conservador y aunque no llegó al Senado, para ser un primíparo en la política, su votación fue alta. Sacó 36.634 votos.    

Los nuevos caciques

Jorge Robledo, del Polo Democrático, logró capitalizar en las urnas el prestigio obtenido a lo largo de la actual legislatura, donde fue uno de los senadores que lideró el control político al gobierno Uribe. Hasta ayer había obtenido 152.936 votos.   

Dilian Francisca Toro, del Partido de la U, volvió a ser la mayor votación de su colectividad: 137.232 votos. Ya lo había logrado en los comicios de 2006 y su fortaleza electoral se centra en los departamentos de la Región Pacífica, principalmente el Valle.    

Olga Lucía Suárez, del Partido Conservador, es hermana del ex senador Óscar Suárez Mira, quien renunció a su curul cuando comenzó a ser investigado por la Corte Suprema de Justicia por supuestos nexos con paramilitares. 112.475 votos.   

Arleth Patricia Casado, del Partido Liberal, esposa del ex senador Juan Manuel López Cabrales, condenado dentro de la parapolítica, el gran barón electoral de la colectividad roja en los comicios de 2006. Hasta ayer llegaba a los 112.000 votos.    

Liliana Rendón, del Partido Conservador, salta de la Cámara de Representantes al Senado con una sorprendente votación de más de 100.000 sufragios. En Antioquia, su tierra natal, dicen que es protegida del gobernador Luis Alfredo Ramos.    

Myriam A. Paredes es la tercera votación del Partido Conservador, con cerca de 100.000 votos. Nariñense, salta también de la Cámara al Senado. Ha sido promotora de la equidad de género y la participación de la mujer en la política.   

El poder electoral de las mujeres

A lo largo de toda la campaña para elegir el nuevo Congreso de la República 2010-2014, el tema de la participación de la mujer en la política fue bandera para varios candidatos, incluidos los hombres. Los resultados muestran que 15 mujeres obtuvieron una curul en el Senado, con posibilidad de una más si Compromiso Ciudadano, el movimiento de Sergio Fajardo, alcanza el umbral, en cuyo caso entraría Beatriz Helena White, la primera votación de su lista. En 2006 fueron 12 las mujeres que salieron elegidas.

Ahora lo que llama poderosamente la atención es que de las diez primeras votaciones a la Cámara alta del Legislativo, seis pertenecen al sexo femenino y que los dos principales partidos uribistas —la U y el conservatismo— son liderados por mujeres: Dilian Francisca Toro y Olga Lucía Suárez, respectivamente. Incluso, los azules tienen también en el segundo y tercer lugares a otras dos mujeres: Liliana María Rendón y Myriam Alicia Paredes.

Lo mismo sucede en el Partido Liberal, cuya mayor votación la alcanzó Arleth Casado de López, y el Partido Verde, que con Gilma Jiménez se convirtió en la segunda votación al Senado en todo el país.

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