La mano detrás de las protestas en Tailandia

Sigue la tensión en ese país por cuenta de las marchas opositoras.

“Los camisas rojas” estarían siendo utilizados por el ex ministro Thaksin Shinawatra, quien está siendo investigado por corrupción.

El primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva, fue muy claro. En un mensaje televisado les dijo a los 100.000 manifestantes que rodeaban la casa presidencial en Bangkok que no iba a renunciar y que tampoco convocaría elecciones. Minutos después salió en un helicóptero rumbo al 11 Regimiento de Infantería, un complejo militar bien custodiado para evitar un golpe de Estado.

Sus palabras elevaron aún más la tensión en las calles. Miles de manifestantes decidieron bloquear la avenida Ratchadamnoen, una arteria principal de Bangkok cercana al antiguo palacio real, para seguir con la protesta por “tiempo indefinido”. A los “camisas rojas” —así se les conoce por su forma de vestir— también se les ocurrió hacer un “baño de sangre” simbólico e invitaron a los más de 80.000 seguidores que aún continuaban con la propuesta a donar sangre. Sin embargo, muchos evitaron hacerlo y se dispersaron de la manifestación. “No, yo no quiero ser un héroe”, explicó uno de los “camisas rojas”.

Estos manifestantes son partidarios del magnate y ex primer ministro Thaksin Shinawatra, expulsado del gobierno por el ejército en 2006 y acusado de corrupción en 2008. Son campesinos pobres, que según el gobierno actual están siendo usados por el ex premier para sus fines políticos. Días antes de esta protesta, Shinawatra comenzó a enviar mensajes a través de la red social Twitter y también por televisión. En ellos invitaba a sus seguidores a “tomar acciones prudentes porque este gobierno es como un árbol con puntales especiales”. Días después las calles de Bangkok estaban inundadas de campesinos.

A Thaksin Shinawatra se le conoce en Tailandia como el “Berlusconi asiático”, un magnate de los medios de comunicación que en pocos años hizo un imperio comercial. Shinawatra combate desde el exilio, ya no por recuperar el poder, sino por salvar su fortuna y archivar los numerosos procesos judiciales abiertos contra su familia y él por diferentes delitos de corrupción.

Fue el fundador del partido Thai Rak Thai (Tailandeses aman lo tailandés) y llegó al poder en 2001, luego de convertirse en uno de los hombres más ricos del país. Su empresa, Shinawatra Computer Company, creció rápidamente con ayuda de los contratos firmados con el gobierno y los monopolios de telefonía móvil, televisión por cable y, más tarde, satélites de comunicaciones. Antes de eso, trabajaba como policía y criminólogo.

Pero una vez en el poder (1997) vino el desastre económico que forzó la caída del gobierno y Shinawatra dejó el cargo. Tras unos años en la oposición, volvió a saborear el poder en enero de 2001. El 19 de septiembre de 2006 un golpe militar lo llevó al exilio. Desde entonces, Shinawatra trató de recuperar el poder, pero con tantas cuentas pendientes con la justicia de su país decidió reclutar campesinos para que salgan a las calles a pedir un cambio de gobierno y así poder regresar por su millonario capital.

Temas relacionados