Crece polémica en torno al Registrador

Gobierno pide investigar presunto consumo de licor.

El lunes pasado fue el ministro de Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, quien habló de graves tensiones políticas y dudas en la legitimidad del proceso electoral del pasado domingo, ante las dificultades que se presentaron en el conteo de votos. Y el martes, fue el presidente Álvaro Uribe quien, en un comunicado, le pidió a la Procuraduría investigar la denuncia hecha por varios ciudadanos, “según la cual el registrador Carlos Ariel Sánchez y algunas personas a su alrededor habrían consumido licor el día de elecciones”.

La denuncia parece tener nombre propio: José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán), quien aseguró haber visto el domingo en la noche a funcionarios de la Organización Electoral, “señoras que tenían uniformes, o sea que no eran unas espontáneas”, repartiendo whisky. Por cierto, Lafaurie ya suena como fórmula vicepresidencial de Andrés Felipe Arias, en caso de que éste gane la consulta conservadora.

En respuesta, el registrador Sánchez rechazó las acusaciones y puso como testigos de su comportamiento a los periodistas: “Ese día estuve en Corferias y muchos me vieron dar declaraciones y todas las personas pueden dar fe de que nunca estuve descompuesto (...) soy abstemio por principio”, declaró, agregando que no quiere entrar en controversias y pidiendo también una investigación al respecto.

Por cierto, en defensa de Sánchez salió Beatriz Uribe, gerente de la campaña de Arias, quien manifestó que estuvo en la Registraduría hasta las 4:00 de la mañana y en ningún momento lo vio con un trago en la mano, ni a ninguno de los funcionarios de la entidad. “Hablo con la verdad, no vi al Registrador ni tomando trago, ni en estado de embriaguez. Sí estaba cansado, abatido, respondiendo llamadas por teléfono, resolviendo los problemas, pero no estaba tomando trago”, indicó Uribe.

La otra polémica que envuelve a Carlos Ariel Sánchez tiene que ver con la responsabilidad por las demoras en el conteo de los votos. Para responder por este tema, el senador Juan Manuel Galán lo citó a un debate en el Congreso de la República. En comienzo, Sánchez ha dicho que los retrasos se debieron al dispendioso proceso que debieron adelantar los jurados y a las fallas en la divulgación de los resultados a través de internet, responsabilidad que recaía en UNE-EPM, contratada para tal fin.

Sin embargo, el presidente de dicha empresa, Horacio Vélez, le respondió de manera cortante: “No podíamos transmitir información, porque no la teníamos”. Frente al retraso en la consulta conservadora, explicó que la instrucción de la Registraduría era contar primero los votos a Senado, luego los de Cámara, después Parlamento Andino y por último las consultas.