Nueva ola de inseguridad en Bogotá

En 24 horas diversas acciones causaron seis muertos.

Seis muertos arrojaron tres sucesos en la ciudad durante las últimas 24 horas, los cuales han vuelto a disparar las alarmas sobre la inseguridad en la capital. El miércoles, pasadas las 9 de la noche, dos hombres armados irrumpieron en una vivienda de Ciudad Bolívar y asesinaron a tres personas, una mujer de 36 años identificada como Lizz Jenny Serrano, su hijo Jefferson Guevara, de 17 años, y un amigo suyo, de 20, llamado Johnny Serrano.

Las autoridades policiales dijeron que desconocían los posibles motivos del crimen, aunque algunos de los vecinos del lugar aseguraron que en la casa se vendía droga, por lo que sospechan que el asesinato fue por un ajuste de cuentas.

A las ocho, en el barrio  San Cristóbal, un hombre llamado Fabián Villamizar fue asesinado dentro de las instalaciones del Hospital San Blas, ubicado en la calle 16 sur con carrera 3ª, luego de que lo hubieran herido. En la reyerta también cayó herido un familiar de la víctima, quien había ido a averiguar por la suerte de Villamizar. Loa asesinos huyeron del hospital en una moto, aunque una de sus cómplices fue capturada.

Dos horas más tarde, pasadas las 10 de la noche, y por razones aparentemente leves, un estudiante de la Universidad de los Andes, Leonardo Andrés González, y un patrullero de la Policía, Andrés Guido, de 24 años, fueron arrollados por un bus de Transmilenio en inmediaciones de la estación de la calle 39 con avenida Caracas. González falleció minutos más tarde del accidente mientras era atendido por un grupo de paramédicos. Guido murió en la mañana de ayer en el Hospital de la Policía. La historia, según algunos testigos, se inició en la estación del Museo del Oro, cuando a González, de 26 años de edad, se le derramó una gaseosa en el cuerpo de la novia del patrullero.

Luego del insuceso, los dos se mezclaron en una fuerte discusión que terminó a las trompadas en las afueras de la estación de la 39. A los empujones, se llevaron por delante la lona verde que en el lugar reemplaza las barandas del sistema por obras, y fueron atropellados por un articulado que pasaba en ese instante.

Frente a estos hechos, la Policía Metropolitana anunció que continuará su lucha para acabar con las ollas de droga en la ciudad y, por el caso del patrullero, pidió más tolerancia a los ciudadanos.

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