El nazi de los gemelos

El periodista Jorge Camarasa investiga la vida de Joseph Mengele, un nazi que se refugió en Argentina y provocó desastres genéticos en Brasil.

Joseph Mengele fue un médico nazi encargado de seleccionar el fatal destino de sus prisioneros. En sus manos estaba si los judíos iban a la cámara de gas, al campo de concentración o a su mesa de experimentos. Este genetista, obsesionado con buscar una manera efectiva para que las mujeres arias pudieran tener más hijos por cada parto, llegó el 20 de junio de 1949 a Buenos Aires. El pasaporte 100.501 de la Cruz Roja lo identificaba como Helmuth Gregor y los inspectores de frontera lo dejaron entrar con un cargamento lleno de frascos y medicinas a pesar de que se hacía pasar como un mecánico técnico.

El retrato de este hombre, que a pesar de su atrocidades luego se sentiría protegido de cualquier solicitud de extradición en Argentina, es reconstruido en esta pieza periodística, investigativa y casi cinematográfica del escritor Jorge Camarasa, quien se atrevió desde hace ya varias décadas a denunciar los laxos tratos del estado austral con el que él ha bautizado “El ángel de la muerte en Suramérica”.

Esta es su cuarta obra sobre los nazis en Argentina. ¿Cómo se cruza con este tema?

Esto es un trozo bastante desagradable de la historia argentina que estaba escondido debajo de la alfombra. Todo el mundo sabía algo de esto, pero nadie lo investigaba, nadie trataba de ahondarlo y mucho menos había algo escrito. Hasta que aparece mi primer libro en 1992, Los nazis en la Argentina. A partir de ahí hubo cierta movilización con el tema, se empezaron a abrir archivos, pero siempre con mucha cautela porque este capítulo de la historia atravesaba muy directamente el peronismo y esto sigue siendo una cosa muy sensible aquí. Había restricción de archivos, ocultamiento de información.

¿Cómo era este biólogo y genetista Joseph Mengele, y por qué lo elige a él para este libro?

Lo que pasa con Mengele es que es uno de los criminales nazis refugiados en América Latina que dejó más huellas, porque en algún momento se sintió tan confiado y seguro que recuperó su verdadero nombre e hizo algunos trámites con el, como casarse en Uruguay. Él fue dejando un montón de huellas que se pueden reconstruir y que permiten armar desde lo particular a lo general la historia de muchos de sus colegas que se refugiaron en este puerto seguro. Mengele murió en 1979 en Brasil, bajo una gran protección a pesar de las múltiples solicitudes de extradición.

¿Tenía Mengele esa moral particular del nazi que cree estar haciendo lo correcto con sus experimentos?

El caso de Mengele es paradigmático en este sentido. Es un hombre con una formación científica muy sólida, con un doctorado en filosofía de la Universidad de Frankfurt, efectivamente había un razonamiento que lo llevaba a justificar el tipo de atrocidades que hacía con sus prisioneros vivos. Su verdadera obsesión era encontrar el gen que les permitiera a las mujeres arias parir hijos arios gemelos, ello era una necesidad política, pero sobre todo militar durante la guerra, pero además había la justificación del punto de vista de la investigación. Esto lo llevó a traspasar absolutamente todas las barreras éticas y morales.

Uno de los grandes atrevimientos de su libro es sugerir que el fenómeno de nacimiento de gemelos en Cândido Godói se debe a la incidencia del trabajo de Mengele en esta región...

Cândido Godói es una colonia agrícola alemana muy pequeña, ubicada casi en el límite entre Brasil y Argentina, en la que a partir del año 1963 se produce una especie de estallido de nacimientos de gemelos, pero en unas proporciones que son escalofriantes. En el mundo, un nacimiento de gemelos se produce cada cuarenta partos, pero aquí se produce en uno cada cinco. Casualmente Mengele estaba del lado paraguayo en esos años y justo en 1963 se han encontrado testimonios que lo ubican en la zona de Cândido Godói trabajando y recorriendo el lugar como si fuera una especie de médico rural y también un veterinario. Esta coincidencia es la que a mí me llama la atención, y lo que termina de preocuparme es que no hay ninguna explicación científica para el fenómeno de los gemelos. No tiene que ver la consanguinidad, porque no hay fenómenos asociados, no hay Síndrome de Down ni hay hemofilia. Lo que he podido verificar es que Mengele estaba en esta zona en los años en los que empezó a aparecer este nacimiento abrupto de gemelos, y es justo cuando él hace un seguimiento de pacientes embarazadas. Hay muchos testigos que lo conocen, que recuerdan cosas de él, así que estas evidencias que yo fui encontrando, sumadas al fenómeno y a la falta de explicación científica, construyen un escenario como mínimo muy misterioso.

Temas relacionados