¡Arriba las tablas!

Este viernes se inicia el XII Festival Iberoamericano de Teatro.

Una Medea africana, otra asiática y otra europea; un Romeo roquero y otro que deambula con juegos pirotécnicos por las calles; una pieza de Calderón de la Barca hablada en tártaro; una “odisea caótica” y otra en la que Ulises es un inmigrante del tercer mundo. Estos son algunos de los montajes que trae la XII edición del Festival Iberoamericano de Teatro que desde hoy y hasta el próximo 4 de abril hace que en Bogotá el aire esté impregnado de arte.

En la programación la pieza Medea sigue siendo una de las favoritas. Grandes del teatro actual, como Frank Castorf, Satoshi Mihagui y Jean-Louis Martinelli, tres directores provenientes de diferentes países y culturas, han elegido la tragedia de Eurípides para narrar historias actuales.

Martinelli, oriundo de Burkina Faso, narra la dramática historia de los desarraigados en medio de una guerra étnica, con cantos africanos y devastación, mientras que Satoshi Mihagi, director y actor nacido en Japón en 1959 y uno de los nombres de mayor peso en el teatro oriental, la representa en un bar, en donde sus comensales les piden a las geishas que representen el drama de esta mujer que deja su tierra natal para casarse con Jason, para luego ser traicionada, envenenar a la mujer que le ha causado ese dolor y finalmente matar a su hijo.

Pero a las tablas bogotanas además aterriza un Gregorio Samsa (personaje de La Metamorfosis) con una extraordinaria habilidad gimnástica y gestual. Importado de Islandia, este montaje es otro de los platos fuertes de este Festival. Desde un plano contrapicado, el espectador es testigo de la aterradora experiencia narrada por Franz Kafka de un hombre cualquiera que amanece una mañana convertido en insecto. Islandia se estrena con este inusitado montaje en el Festival.

Por su parte, el Iberoamericano de Teatro tendrá este año dos versiones de Romeo y Julieta. Por un lado, la música roquera y melancólica de Radiohead dará ritmo a un montaje de danza dirigido por el esloveno Edward Clug. Pero además, la trágica historia de amor adolescente también deambulará por las calles en una adaptación dirigida por el italiano Beppe Chierichetti: El amor nunca duerme es otra versión del clásico de William Shakespeare que, recreada por el Teatro Tascabile, es un estallido visual de zanqueros, bailarines, juegos piroténicos y marionetas que da como resultado un asombroso espectáculo de calle.

A la vanguardia

Como quiera que se catalogue, la vanguardia es un estilo que siempre da de que hablar en cada edición del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá. Y esta no será la excepción. Los espectadores disfrutarán con los transgresores lenguajes escénicos de  Tomaz Pundur, Pippo Delbono, Peter Brook, entre otros, que presentan montajes cargados de fuerza e intimidad. Otro personaje muy vanguardista que también romperá con todos los esquemas tradicionales del teatro será la bizarra mujer barbuda de Elogio del Pelo, interpretada por la actriz, malabarista y contorsionista parisina Jeanne Mordoj. Este montaje de la Compañía Bal de Francia y dirigido por Pierre Meunier, estará en el Teatro Gilberto Alzate Avendaño del 19 al 23 de marzo, y dejará perplejos a los espectadores cuando vean una femenina y sensual silueta acompañada por una delicada cara… barbada.

Y finalmente, pero no menos excéntrica, estará PPP, de Philippe Menard. Con su compañía Non Nova, este francés de nacimiento hasta hace unos años, cuando se convirtió en francesa al transformarse en mujer, dirigirá e interpretará la obra PPP (Posición Paralela al Piso) en el Teatro Montessori del 26 al 30 de marzo.

 Las tablas arden, los corazones palpitan y aún el huracán de Fanny Mikey parece inundar todas las apuestas de primera que ha traído a Bogotá el XII Festival Iberoamericano de Teatro. Los telones están arriba, sólo falta salir masivamente a las calles y llenar los escenarios con aplausos. Una vez más Bogotá es capital del teatro.

 

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