El barrio de la discordia

Las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes están en un punto muerto por cuenta de la colonización israelí.

Cuando Joseph Biden llegó a Tel Aviv, a comienzos de esta semana, estaba convencido de que lograría llevar a buen término la misión que Barack Obama le había encomendado: descongelar los diálogos de paz entre Israel y Palestina, tarea que Washington considera fundamental para pacificar la zona y detener el programa nuclear iraní. Sin embargo, el vicepresidente estadounidense fue recibido por el gobierno de Israel, encabezado por Benjamín Netanyahu, con el anuncio de nuevos proyectos de asentamientos: 112 en Cisjordania y 1.600 en Jerusalén Este, un anuncio que le dio un golpe definitivo a los diálogos de paz.

La construcción sería en el barrio Ramat Shlomo, ubicado en la línea verde, una zona la comunidad internacional no reconoce como parte de Israel. Imad Nabil Jada’a, embajador palestino, y Meron Reuben, de Israel, hablan sobre el polémico tema.

“La acción israelí es ilegal”

¿Qué plantea el Derecho Internacional sobre la situación de los asentamientos que construye Israel en Jerusalén?

El Derecho Internacional es muy claro en señalar la ilegalidad de la acción israelí como Estado y como potencia ocupante en Cisjordania, Gaza y Jerusalén. Existen varias resoluciones de Naciones Unidas donde la ONU define expresamente como acciones ilegales la construcción de colonias israelíes en territorio palestino.

¿Por qué Israel utiliza el argumento del crecimiento natural para construir nuevas colonias en los territorios ocupados?

El argumento del crecimiento natural es falso. Según cifras oficiales israelíes, la tasa de natalidad en Israel es del 0,8  frente a la tasa de natalidad palestina, que a pesar de la ocupación está sobre el 5,2. Por otro lado, Israel, que tiene una población flotante de alrededor de 5 millones de habitantes, controla exclusivamente casi el 80% del territorio históricamente palestino, mientras que Palestina cuenta con una población fija cercana también a 5 millones, distribuidos en un territorio fragmentado por la ocupación israelí que no llega a ser el 20% del territorio histórico.

¿Es viable una negociación entre Palestina e Israel?

Palestina y su gobierno han sido siempre abiertos al diálogo. El gobierno palestino continúa con el interés por buscar una solución al conflicto. Sólo pedimos que se negocie sobre la base del respeto al derecho internacional.

¿Es posible que la comunidad internacional, y en particular el presidente Obama, realicen acciones más concretas para motivar la negociación y la solución del conflicto?

Hoy Europa, a pesar de su responsabilidad histórica en el conflicto y de la doble moral con que juzga a Israel, puede ser un buen escenario para revivir la legalidad y motivar una solución. Hacia ese mismo norte pueden ir las acciones del presidente Obama. No se trata de una situación donde se beneficie por capricho a alguien, es una situación donde se respeten las normas de la civilización.

“Es una excusa para no dialogar”

¿Cuál es la política de construcción de barrios en Jerusalén?

Es una política que tenemos desde 1967: nosotros anexamos distintas partes del Este de la ciudad y hoy son parte indivisible del Estado de Israel. Allí tenemos, por tanto, derechos de construir barrios.

¿Por qué molesta eso a los palestinos?

Eso los molesta porque quieren buscar algún tipo de razón para no entrar en conversaciones con nosotros. El barrio del que estamos hablando es el Ramat Shlomo, que existe hace bastantes décadas y no debe ser ningún problema. Nosotros se los hemos explicado y hemos hecho gestos, como declarar una moratoria en los asentamientos en Cisjordania durante los próximos diez meses.

¿La reclamación palestina no es legítima?

No. Cada vez que nosotros nos acercamos hacia ellos para conversar, ellos buscan otro pretexto para no entrar en conversaciones. El primer ministro Netanyahu ha logrado cambiar la posición de su partido y hoy está abierto para adelantar un proceso de paz que reconozca la solución de los dos Estados, uno al lado del otro. Pero se necesitan dos personas para bailar el tango.

¿Cómo evalúan la gestión de facilitación del gobierno de Barack Obama?

Estamos muy felices por el interés del gobierno norteamericano. Nosotros llevamos un año pidiendo conversaciones directas con los palestinos y la idea es que avancemos y que no empecemos a retroceder.

Muchos aseguran que ustedes no están satisfechos por la posición de Obama y que por eso le hicieron el desplante a Biden...

Ese anuncio lo hizo el ministro del Interior, el señor Eli Shy, sin coordinar con el ministro Netanyahu. Por eso privada y públicamente le pidió disculpas al vicepresidente Biden. Hay cosas en que no estamos de acuerdo con Estados Unidos y sabemos que a ellos no les gusta que construyamos barrios en el Este de Israel, pero esa es una política de Israel que no pretende insultar a los “Estados” Unidos.