Las extrañas cuentas de Millos

Va de penúltimo, se quedó sin técnico y peligra en el descenso. Sus cifras están peor, pero su presidente reportó más de $6.800 millones de valorización del equipo entre 2008 y 2009.

Si deportivamente llueve, en materias administrativa y económica no escampa. Como nunca antes, el presente del Club Deportivo Los Millonarios, el más laureado de Colombia y emblema de la capital de la República, es crítico. Los socios del equipo están citados a asamblea general el próximo lunes 29 de marzo, pero así como llega de penúltimo en la tabla de posiciones y prácticamente eliminado de las finales, sus cifras recientes y expectativas financieras también lo tienen al borde del colapso.

Sin esperar si quiera el final de la derrota con el Boyacá Chicó el pasado miércoles, no sólo dejó el banco sino que el jueves renunció el técnico Luis Augusto  Chiqui García. De alguna manera, la enardecida o resignada afición logró que se hiciera a un costado uno de los blancos de sus ataques verbales en la tribuna. El otro destinatario de los insultos y señalamientos fue el actual presidente, Juan Carlos López Castrillón, quien por ahora sigue aferrado al cargo, así sus cifras y promesas no lo justifiquen.

Lo cierto es que de cara a la asamblea del próximo lunes abundan numerosas cartas y oficios que dan cuenta de que el asunto está candente. Hay misivas de la DIAN, el fondo de pensiones Porvenir, la Superintendencia de Sociedades y Coldeportes, donde básicamente queda claro que el equipo ha incumplido con los acuerdos de reestructuración de la sociedad y que a pesar de que ha pagado algunas obligaciones, de conformidad con la Ley de Quiebras, aún está en mora con millonarios pasivos.

Como si fuera poco, abundan rumores de que la asamblea no será tan abierta y transparente como aspiran los hinchas y socios. Por ejemplo, se dice que al menos desde hace una semana los socios debían tener en sus manos los estados financieros, y ello no es así. Además, hay socios que afirman que la reunión quiere hacerse en Chía, por lo cual la mayoría de asociados no podrán asistir. En otras palabras, impera la sensación de que los socios minoritarios estarán ausentes.

A diferencia de algunos socios, El Espectador sí obtuvo el balance general y la situación financiera del equipo con corte al 31 de diciembre de 2009, donde en principio sorprende que el activo no corriente más importante del club corresponde a la valorización de la institución, que en 2008 estaba en cero y hoy está tasada en $6.845 millones. Según el mismo balance, hoy el patrimonio negativo del club asciende a $12.691 millones. Es decir, deudas por todas partes.

El diagnóstico de la revisoría fiscal, a cargo de John Alexánder Quintero, sostiene que salvo la incertidumbre respecto al lote Fontanar y la valorización de los derechos deportivos, los estados financieros presentan razonablemente la situación financiera del club. Pero si bien la contabilidad atiende las normas legales, es claro que el equipo no ha atendido el pago de los aportes a seguridad social y entidades parafiscales correspondiente al año 2009.

Hoy, el equipo enfrenta además la eventualidad de un fallo adverso del Consejo de Estado por inexactitud en la declaración del año 2001 y 16 procesos laborales, cuatro de ellos con sentencia condenatoria en primera instancia, aunque según el contador Quintero, en el balance contablemente hay provisiones para atender estas vicisitudes. Aun así, el profesional es claro en concluir que el club tiene resultados operacionales negativos, no sólo por los fracasos deportivos.

Los diversos litigios, los pagos por la Ley de Quiebras, las altas cargas financieras por los elevados niveles de endeudamiento y la extemporaneidad en múltiples pagos, explican el ejercicio deficitario de la administración de Millonarios. Las pérdidas contables acumuladas ascienden a $14.474 millones,  a pesar de que en los estados financieros se advierte que la actividad continuará porque técnicamente se trata de un “negocio en marcha”.

Para enfrentar el temporal que se agrava con pasivos del orden de $29.697 millones, el presidente Juan Carlos López tiene su informe de gestión 2009, que presentará el lunes a la asamblea. El Espectador también conoció este documento y de él se extracta que López insiste en que buena parte de la crisis económica obedece a que no ha sido posible darle vía libre a la venta el lote Fontanar o a la capitalización de la corporación, opción que no fue autorizada por Coldeportes.

Al hablar de pasivos, López resalta que los que crean dificultades son los de corto plazo y que se originan por las trabas legales para que el club se convierta en sociedad anónima y por el bloqueo de todos los esfuerzos para darle liquidez al equipo. El presidente de Millonarios admite que el patrimonio del club es negativo, pero insiste en que no se tienen en cuenta valores intangibles como la marca, la ficha y el derecho que se tiene sobre el manido asunto del lote  Fontanar.

En su informe de gestión, López recalca en que se seguirá trabajando para solucionar el problema coyuntural de las deudas y la venta del lote. Además, que el equipo seguirá insistiendo “en transformar la actual corporación en una sociedad anónima “espejo” , bien sea través de los mecanismos que queden en un proyecto de ley que cursa en el Congreso, o por intermedio de una iniciativa que está paralizada. Lo claro es que se requiere capital de forma urgente.

Por lo pronto, la propiedad del club sigue igual. El 27,5 % es de la Dirección Nacional de Estupefacientes, el 17% del propio López, el 13% del  Chiqui García y el 13% de Santiago Rendón. Los demás son socios menores, pero tras bambalinas se escucha que el hermano de Juan Carlos López está aumentando su participación y que en los últimos días ha aparecido una persona llamada Juan Carlos Ríos Sabogal comprando una alta deuda con Serfinanza.

En pocas palabras, el panorama económico es oscuro y, al margen de las expectativas financieras que serán discutidas en la asamblea del lunes, quien sí tiene los ojos atentos a lo que pueda pasar es el Comité de Vigilancia del acuerdo de reestructuración del club, cuyos integrantes se reunieron el jueves en la Dirección Nacional de Estupefacientes para evaluar su postura en la asamblea y verificar cómo va el cumplimiento de los pagos y demás acreencias del club deportivo.

En cuanto a lo deportivo, que es finalmente el aspecto que le interesa al aficionado, la única noticia es que la administración López seguirá en su proceso de “maduración en competencia”, que no significa otra cosa que seguirles apostando a las divisiones menores. López dice que obtuvieron muy buenos lugares en la Liga de Fútbol de Bogotá y el subcampeonato nacional Sub-18. Esa es la base por ahora. Lo demás es aguardar a que el lunes no llegue con una nueva derrota ante su archirrival Santa Fe.

Barragán y Nilton asumirán el mando

Diego Barragán y Nilton Bernal, quienes eran los asistentes técnicos de Luis Augusto García, se harán cargo del equipo profesional durante lo que resta del torneo.

Así lo determinó este jueves la junta directiva del conjunto embajador, que no considera prudente contratar ahora a un nuevo entrenador.

Barragán aceptó que el equipo no está jugando bien, pero señaló que “al menos en el segundo tiempo ante Chicó reaccionó y mostró ganas. Los muchachos están avergonzados, todos lo estamos, pero el grupo está consciente de que se puede mejorar y que la mejor oportunidad para hacerlo es en el clásico contra Santa Fe. El equipo ha hecho buenas presentaciones, pero ha perdido partidos increíbles o no ha sabido ganar”.

El estratega confesó que “los refuerzos no han rendido lo que estábamos esperando, eso es claro. Teníamos buenas referencias de ellos, pero no han podido y Millonarios es un club en el que no hay tiempo de espera”.