Familiares de fallecidos en Buenaventura recibirán $20 millones

El presidente Álvaro Uribe encabezará este viernes un consejo extraordinario.

Buenaventura revivió el pasado miércoles las épocas aciagas de la violencia feroz desatada por las mafias. Antes fueron las escaladas sucesivas de las guerrillas o la sangrienta incursión del narcotráfico con el cartel del norte del Valle que comandó a la sombra Víctor Patiño Fómeque. Luego, a principios del año 2000, la sanguinaria arremetida del bloque Calima de los paramilitares de H.H. dejó muertos a diestra y siniestra en el casco urbano y en sectores rurales del pulmón comercial de Colombia —el puerto mueve el 46% de las exportaciones e importaciones del país—. Ahora son las bandas emergentes, Los Rastrojos, los que siembran el terror.

El atentado terrorista no registraba el jueves más víctimas mortales —se contaban nueve—, pero el número de heridos superaba los 60. Para paliar la situación, el director de la agencia Acción Social de la Presidencia, Diego Molano, anunció que las familias de las personas que fallecieron recibirán $20 millones cada una y que todos los lesionados que acrediten esa condición serán beneficiarios con $1 millón. Las autoridades aún no terminaban de calcular los daños materiales que dejó el carro bomba con 40 kilos de explosivos que sobre las 9:35 de la mañana del miércoles estalló en pleno corazón de Buenaventura.

El viernes, el presidente Álvaro Uribe presidirá un consejo de seguridad, acompañado por el ministro de Defensa, Gabriel Silva Luján, y los comandantes de las Fuerzas Militares. “No podemos confiarnos, habíamos recuperado mucho a Buenaventura y estos hechos demuestran que no nos podemos confiar”, fueron las primeras palabras del Jefe de Estado al conocer sobre el atentado que se perpetró al frente de la Fiscalía y la Alcaldía del puerto. El alcalde de Buenaventura, José Félix Ocoró, aseguró públicamente que le propondrá a Uribe militarizar ciertos sectores del municipio, mientras señaló que su ciudad carece de suficiente vigilancia.

La autoría del crimen sigue en la penumbra: los militares señalan a integrantes de las Farc como responsables del hecho, pero la Fiscalía maneja la hipótesis de que pudo haber sido el resultado de una guerra entre narcotraficantes, protagonizada por la banda Los Rastrojos. En el informe de riesgo que se elaboró en diciembre de 2008 sobre Buenaventura, el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo indicó que, tras la desmovilización de los bloques Calima y Pacífico de las Auc, “se constituyó un escenario de riesgo caracterizado por el fortalecimiento de las organizaciones armadas al servicio del narcotráfico y el surgimiento o reorganización de nuevos grupos armados ilegales, acentuándose la confrontación armada en los espacios urbanos controlados por las Farc”.

Está claro que el puerto despierta tal interés en tantos grupos ilegales por su ubicación estratégica de cara al océano Pacífico, ruta preferida por varios carteles para movilizar la droga. Ha sido fortín político de dirigentes como el ex senador Juan Carlos Martínez, señalado por ex jefes ‘paras’ como Hébert Veloza (H.H.) de haber pactado alianzas con las Auc para expandir su poder y conseguir beneficios electorales. Las cifras que lo rodean son devastadoras. Según un informe de la Vicepresidencia, el 80% de la población está en condiciones de pobreza y un 10% más en la indigencia, la tasa de desempleo ronda el 32% y el ingreso promedio mensual por persona no supera los $200 mil. Sus habitantes lamentan que a tanta miseria se tenga que agregar un atentado tan ruin como el ocurrido el pasado miércoles.

‘Farc buscan afectar elecciones’

El comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla de León, denunció que, según inteligencia de alta evaluación, el secretariado de las Farc ordenó perpetrar acciones terroristas en las principales ciudades y carreteras del país para “desacreditar los logros de la política se seguridad democrática del presidente Uribe e influir en el debate electoral” que se desarrolla en la antesala de las elecciones presidenciales de mayo próximo.

El jueves, esa guerrilla atacó una patrulla de la Policía de Carreteras en la vía Panamericana entre Popayán y Cali, dejando dos policías muertos y cuatro heridos.