Coaliciones, ¿convienen o no?

Pese a lo que mostró la Gran Encuesta de los Medios, candidatos descartan alianzas.

Tan pronto se conoció la primera gran encuesta de medios, las abismales diferencias entre unos y otros candidatos a la Presidencia de la República llevaron a pensar en la conveniencia de algunas alianzas antes de la primera vuelta. El primero en atreverse a insinuar una coalición fue el aspirante por Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, al pedirles a los liberales reflexionar sobre la conveniencia de un proceso que garantice la unidad de las dos colectividades de cara a las elecciones del próximo 30 de mayo.

El mecanismo que propuso Vargas para escoger entre él y Pardo un solo candidato que represente a ambas colectividades es una encuesta: “Estoy considerando muy seriamente esa posibilidad y pido a las directivas liberales que piensen en esa idea”, dijo. Vargas Lleras cree que él es hoy la mejor opción que tiene el liberalismo para disputar la elección presidencial y la opción más clara para estar en segunda vuelta.

Conocidas las ‘insinuaciones’ del jefe de Cambio Radical, el candidato del Partido Liberal, Rafael Pardo, salió casi que inmediatamente a descartar cualquier pacto: “Nosotros no nos asustamos con las encuestas. Somos parte de un partido que va a estar en la primera vuelta y tiene con qué pasar a la segunda. Invitamos a todos a que se unan para hacer una Colombia justa, y quien esté en un partido y crea que tiene la fuerza, pues que vaya a la primera vuelta. Cada loro en su estaca”.

Claro que lo de Vargas Lleras y Pardo no ha sido el único rumor de alianza. Al candidato del Partido Verde, Antanas Mockus, algunos expertos lo ven o con Sergio Fajardo, o con la ganadora de la consulta conservadora, Noemí Sanín, de quien ya fue su fórmula vicepresidencial en 1998. Mockus desecha por ahora cualquier opción de unión y prefiere arriesgarse solo, por lo menos hasta la elección de mayo. Fajardo, por su parte, confesó que no sabe si habrá alianzas, porque para él la verdadera campaña presidencial comenzó apenas esta semana y aún es muy prematuro hablar de  opciones de coalición.

Para la directora del Programa de Mercadeo de Política y Opinión Pública de la Universidad Javeriana, Patricia Muñoz, por ahora nadie se va a aglutinar porque “no es conveniente”. En su concepto, cada uno, individualmente, tiene su capital político y electoral que se quiere poner a prueba el próximo 30 de mayo. Por ejemplo, Sergio Fajardo viene haciendo campaña desde hace dos años y no querrá dejar todo construido; Mockus y Noemí cuentan con el respaldo de la reciente consulta, mientras que Pardo y Petro tienen mucha mayor intención de fortalecerse. Es decir, “hay un caudal representado en poder y en toma de decisiones”, dice la experta.

Ahora, aunque nadie lo reconoce, otra razón para no hacer alianzas en estos momentos es el dinero. El Espectador consultó al asesor jurídico del Consejo Nacional Electoral, Renato Rafael Contreras, quien explicó que el monto máximo que pueden gastar los aspirantes en la primera vuelta son $17.000 millones y el anticipo para esta etapa es de $4.947 millones. “En el evento de una alianza se le daría el dinero a uno solo. Por ejemplo, si se le dieran los recursos a ambos y después deciden unirse, el que se retire de la contienda tiene que devolver inmediatamente lo que recibió”, indicó el funcionario.

El director del Instituto Libertad y Progreso, Andrés Mejía Vergnaud, es de los que recomienda buscar alianzas especialmente a quienes sacaron bajos porcentajes en la primera Gran Encuesta de los Medios. Lo mismo piensa el politólogo Fernando Giraldo, quien por cierto acaba de aspirar sin éxito al Congreso en el grupo de Fajardo: “La de Pardo y Vargas es una alianza que se impone. El problema es enfrentar esta campaña, que es muy particular por lo corta en el tiempo. Si después de Semana Santa anuncian una cosa por ese estilo, a siete semanas de las elecciones, el riesgo de quedar relegados es muy alto, por eso creo que lo deben hacer ahora”, señaló.

Por otro lado, lo que sí ve claro Giraldo es que Noemí Sanín buscará concretar un “pacto de amigos” —que no necesariamente implica alianza electoral— con Fajardo, Mockus, Petro, Pardo y Vargas Lleras, pensando en que si logra amarrar un acuerdo, ello le podría garantizar ser presidenta en la segunda vuelta. “El problema es que por ahora nadie quiere hablar de la segunda vuelta”, agregó.

Finalmente, según Rubén Sánchez David, politólogo de la Universidad del Rosario, si no hay coaliciones por lo que llama “la feria de vanidades de los aspirantes”, podría darse el triunfo definitivo de Juan Manuel Santos en primera vuelta, “con la suma de los votos uribistas, más los del PIN”.