Los niños del aire y la lluvia

Once artistas del circo Éloize combaten la gravedad en un espectáculo donde el agua es el elemento de juego.

Como si supieran que Bogotá pedía a gritos una ola de lluvia, los canadienses del circo Éloize llegaron para empapar a los asistentes de Rain, un show cargado de acrobacias que quiere tocar el cielo.

Éloize es, precisamente, el término usado en las Islas Magdalena (de donde provienen los fundadores del grupo) para definir el roce de rayos en el horizonte. Un lugar en el que los niños prefieren ser libres bajo las gotas de agua para regresar a casa con los zapatos desbaratados y el pelo alocado.

Es esa sensación de libertad la que quieren contagiar a los asistentes del Teatro Jorge Eliécer Gaitán durante estos primeros días de abril. Con danza, música y poesía pura los artistas del circo retoman con nostalgia esos momentos de infancia en los que ser feliz era un estado natural.

En la actualidad, el Circo Éloize es uno de los más prestigiosos del mundo. Ha realizado alrededor de 3.000 funciones en 30 países y en esta oportunidad ha venido a Colombia como invitado al Festival Iberoamericano de Teatro. Sus giras comprenden tres puestas en escena —Nomade, Nebba y Rain— que aluden a lo onírico y a ese mundo mágico que el adulto tiende a rechazar, pero contempla con ojos de deseo.

Toques de humor; una mujer que se introduce en una maleta de mano, bailes sobre un escenario cubierto de agua y luces cambiantes para travesuras infantiles son sólo algunos de los atractivos de este acto que conquistó Broadway.

Para quienes han querido divertirse durante una hora y media con la lluvia o para aquellos que no soportan mojarse bajo ella, la invitación es ir a ver Rain, la obra circense que ha cautivado desde 2003.

Ninguno, por más adulto que sea, puede negarse a retornar al niñez porque siempre existen buenos recuerdos de esa época donde nada preocupaba.

Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Cra. 7 N° 22-47.