Monseñor Leonardo Gómez Serna, el garante del operativo

El religioso dijo que el Gobierno no cree en la guerrilla, ni la guerrilla en el Gobierno, pero que es necesario  buscar el acuerdo humanitario.

Uno de los protagonistas de la semana fue monseñor Leonardo Gómez Serna, el obispo de Magangué (Bolívar). Ingresó de 12 años al seminario de los padres dominicos en Bogotá. Lleva 41 años de sacerdocio y fue escogido para acompañar a Piedad Córdoba, al CICR y la misión brasileña a sacar de la selva al soldado profesional Josué Daniel Calvo y al sargento Pablo Emilio Moncayo. No obstante su tarea no termina, hoy sale desde Villavicencio por los restos del teniente coronel  Julián Ernesto Guevara.

¿Cuál es el balance de la semana?

Es positivo, porque llevamos dos liberaciones y viene la entrega de los restos del teniente coronel  Guevara.

¿Cómo será esta etapa?

Se va a cumplir la promesa que habían hecho las Farc de entregar sus restos. Estamos listos para salir muy temprano (hoy) del aeropuerto de Villavicencio. De parte  nuestra haremos la oración por nuestro hermano.

¿Es conveniente pedir pruebas de ADN de los restos del mayor?

No me atrevo a decir que sí o que no. Hay unas normas a que someterse.

¿Por qué tanta demora en regresar del operativo de Moncayo?

Tuvimos que aterrizar en una parte no prevista, porque nos informaron que había movimientos aéreos y había mucha zozobra y miedo. Estuvimos una hora con un hombre y una mujer de la guerrilla, y una familia pequeña. Luego pudimos aterrizar en el lugar planeado.

¿Cómo les fue en el almuerzo?

Almorzamos una gallina sudada. Dialogamos largo rato con el comandante Jairo de la insurgencia, unos 70 guerrilleros y la comunidad de Yarí. Los escuchamos, la doctora Piedad, la persona de la Cruz Roja al igual que yo dimos nuestro mensaje, invitando a la búsqueda de la paz. La cosa resultó positiva, hicimos una oración. Ahí fue que le preguntamos al comandante Jairo si era posible agilizar la entrega de los restos del teniente coronel  Guevara. Él se alejó como dos horas, cuando volvió nos dio las coordenadas.

¿Hubo mucha tensión?

No, estábamos muy tranquilos con el señor Jesús y la virgen María de que todo iba a salir bien. Estando allá se largó un fuerte aguacero y apenas había una carpa donde nos pudimos escampar pero  no me preocupé.

¿Cómo es el comandante Jairo?

Un comandante duro, parece que es de los más antiguos en las Farc. Es fuerte en su crítica al Gobierno y duro también para decir que ellos sí están rescatando la comida para el pueblo. Yo como Iglesia dije que no estamos de acuerdo con las armas porque éstas sólo sirven para matar, nuestra posición es mucha inversión social y recordé el mensaje del papa Juan Pablo II donde afirmaba que la verdadera paz no es el fruto de la victoria militar sino que era la búsqueda de solución a los problemas que originaron la guerra, como la exclusión, la pobreza.

¿Tenía pensado lo del rosario?

Ellos son seres humanos que tienen su punto de vista y también son hijos de Dios, por eso hay que aprovechar esos momentos para evangelizarlos. Esperamos que les sirva allá en su interior.

¿Qué opinión tiene del conflicto colombiano?

Es un conflicto absurdo que lamentablemente no hemos podido superar, por eso hay que seguir trabajando. La Constitución dice que la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento por el que todos debemos trabajar. Necesitamos orar mucho porque la paz es un don de Dios.

¿Hay ambiente para un acuerdo humanitario?

Así el ambiente no lo haya, tenemos que buscarlo y propiciarlo. Ciertamente que ha sido positiva la respuesta del presidente Álvaro Uribe, la cual da luz verde para el acuerdo humanitario, las condiciones es lo más natural que se pongan. De todas maneras siempre las partes son duras, ni el Gobierno cree en la guerrilla, ni la guerrilla cree en el Gobierno. Eso no es fácil. Estamos en ese trabajo.

¿La Iglesia va a participar activamente?

Estamos en eso. La Iglesia siempre ha estado presente en todos los procesos de paz. Hemos estado participando en los diálogos pastorales y en las comisiones de facilitación con el Gobierno. Así como esta vez fuimos garantes, estamos listos a seguir contribuyendo.

¿Qué piensa de Piedad Córdoba después de compartir con ella?

Es una mujer de mucho compromiso social, muy sensible a las necesidades del pueblo y echada para adelante. Ha sabido lograr liberaciones y está empeñada ella con su movimiento de Colombianas y Colombianos por la Paz en el acuerdo humanitario.

¿Le molestó el episodio de Telesur?

Siempre incomoda, pero tampoco es del otro mundo. Porque  nosotros no vimos nada y siempre maluco que hubieran hecho un pronunciamiento por parte del Gobierno sin habernos escuchado a nosotros que somos los garantes del proceso. Nosotros no podíamos impedir que la insurgencia hiciera sus grabaciones y fueron guerrilleros los que filmaron, pero no sólo el miércoles y siempre que uno va a una entrega ellos están muy actualizados y muy modernos en medios de comunicación y uno no puede llegar a imponer normas, nuestro objetivo era la liberación y la hemos logrado.