Un alemán en Siloé

Alemanes y colombianos convivieron en las calles de Siloé para filmar la historia de un alemán que se siente atraído por los habitantes de la capital del Valle. Marleyda Soto, protagonista de la cinta, ganó  un  premio en  el pasado festival de Viña del Mar.

La historia de esta película comenzó en el Hospital Universitario del Valle (HUV) en Cali. De ahí pasó a Alemania para después regresar a Cali, pero al corazón de uno de los barrios más vulnerables de la capital del Valle, Siloé. Marc era un alemán que hacía sus prácticas en el HUV. En sus tiempos libres registraba con detalle las situaciones que vivía en este lugar y se las enviaba a su amigo, el director de cine Tom Schreiber, quien decidió llevar esta historia a la pantalla grande, y así llegó a Siloé. Pero la travesía no la realizaría solo. Su equipo de trabajo estaba conformado por cinco alemanes y por el reconocido actor August Diehl, quien hizo un papel protagónico en la película ganadora del Oscar Los falsificadores. 

Mientras los alemanes se instalaban en las lomas de Siloé para preparar la locación donde se rodaría toda la película, al otro extremo de la ciudad, en el distrito de Agua Blanca, Marleyda Soto, actriz egresada de la escuela de arte dramático de la Universidad del Valle, trataba de persuadir a sus amigos, directores de casting de la película, de que no la postularan como la protagonista de la cinta. “Yo no tenía experiencia en cine, había hecho un papel muy pequeño en Perro come perro, no me sentía capaz”, cuenta Soto. Hasta que sus colegas lograron convencerla de que presentara el casting. Dos meses después, el director le dijo: “Bienvenida a Doctor alemán”.

Ocho semanas duró el rodaje de esta película protagonizada en su mayoría por actores naturales y por el experimentado alemán August Diehl, quien sin pretensiones y sin exigencias se instaló en Siloé y logró congeniar inmediatamente con el resto del equipo y de la comunidad. “August se paseaba por las calles de Siloé sin ninguna prevención, pedía gaseosa en cualquier tienda de esquina y se sentaba a tomársela en un lugar desde donde pudiera ver Cali”, comenta Diego Ramírez, uno de los productores de la cinta.

La suerte de Marleyda

“Ahí viene la loca de teatro”, dicen los vecinos del barrio Alfonso Bonilla Aragón, en el distrito de Aguablanca, en Cali, cuando ven llegar a Marleyda Soto en zancos, ensayando para alguna presentación. En su barrio pocos saben que muy pronto ella estará en los afiches de las salas de cine, que actuó junto a uno de los actores alemanes más importantes del momento y que se acaba de ganar el máximo galardón que otorga el Festival de Cine de Viña del Mar. “La cosa será diferente cuando se estrene la película, y me vean en la pantalla grande. Del premio no saben nada porque aún no lo he recibido, pues le dije al director que no me lo mande por correo porque me da miedo que se pierda, mejor que lo comparta con sus amigos allá en Alemania y que me lo traiga el próximo año”, cuenta Soto.

Marleyda descubrió su pasión por el teatro desde que estaba en el colegio. En quinto de bachillerato se ganó una beca para estudiar teatro en el Bellas Artes, de ahí pasó al Instituto Popular de Cultura hasta que logró entrar a la  Universidad del Valle. Para pagarse el valor de la matrícula vendía dulces en la universidad, pero su talento pronto la llevó a que productores de cine descubrieran el potencial de su interpretación. Hoy Marleyda sueña con seguir haciendo cine, sueña con el momento en que su rostro sea visto por millones de espectadores en el país mientras pasa sus días en un jardín de niños enseñándoles a apreciar el arte.

Temas relacionados