Nace una ciudad en Soacha

Será un megaproyecto de vivienda del tamaño de Salitre, en Bogotá.

Crear una ciudad en siete años no parece un asunto sencillo. De frustrados esfuerzos por impulsar el sector vivienda está llena la historia de gobernantes del país y también ya es de conocimiento público que para crear comunidad no es suficiente con levantar paredes y techos. Por eso es todo un reto la idea de construir una ciudad dentro de un municipio como Soacha, vecino de Bogotá.

El proyecto, en el que desde 2007 participan nueve de las más grandes constructoras de Cundinamarca, con el liderazgo de Amarilo S.A., busca crear una urbe con todos los servicios y características para contribuir a la movilidad y a la calidad de vida de sus residentes. Sólo para hacerse una idea, en Ciudad Verde vivirán el mismo número de habitantes que tienen Zipaquirá o Facatativá (cerca de 165.000, en cada uno) y su área, de 328 hectáreas, es equiparable con la de Ciudad Salitre.

La iniciativa nació gracias a una alianza público-privada y ha vendido 5.000 viviendas hasta el momento, que pueden adquirirse desde $38 millones. La primera etapa tendrá 7.350 casas para un total de 42 mil en siete años. La mayoría de compradores vienen, en su orden, de las localidades bogotanas de Kennedy y Bosa, y de Soacha.

La idea es que los habitantes de Ciudad Verde, que vivirán en 108 conjuntos cerrados, puedan ir caminando o en bicicleta a su lugar de trabajo y que tengan mayor espacio para su desarrollo. Actualmente en Bogotá cada habitante tiene tres metros cuadrados de espacio público, en Ciudad Verde serán  nueve. Así lo señala Iván Camilo Caicedo, director del proyecto, quien agrega que ya se tiene asegurada la construcción de un hospital, un colegio público y un centro comercial. Se planean 57 hectáreas en zonas verdes y una amplia red de ciclorrutas.

En las etapas posteriores se crearán una zona franca de 20 hectáreas para proveer trabajo a sus habitantes, una universidad y una estación de Policía. Una ciudad de calidad que comunique a Bogotá con sus vecinos.

Soacha, como el resto de la sabana de Bogotá, ha sido históricamente zona de inundaciones por la influencia de los ríos Bogotá, Tunjuelo y Soacha, así como de los humedales integrados a su circuito hídrico. De ahí que resulten recurrentes las tragedias en temporada invernal, casi siempre con problemas de inundaciones.

La urbanización desordenada también es común (cerca del 70% de la población  vive en barrios no legalizados) y por eso los grupos ambientalistas y los mismos pobladores miran con cierta desconfianza las promesas de urbanizadores.

Ciudad Verde dice tener la solución al respecto: piensa mitigar el impacto de las lluvias con un canal y una zona de bombeo. También quiere integrar el proyecto al Tansmilenio municipal (que ya no estará listo en agosto, sino en  febrero de 2012). Por ahora  hay servicio público de colectivos en el sector.

Fernando Escobar, expersonero de Soacha, considera positivo el nacimiento de la ciudadela, pero  pide que tenga en cuenta la renovación urbana. Caicedo dice tener proyectos en este sentido, pero cree que faltan herramientas jurídicas para materializarlos.

Ciudad Verde ha llamado la atención de distintas personalidades, como el alcalde de Valencia, España, quien ya lo visitó, y de expertos del Fondo Nacional de México, quienes en abril lo conocerán en busca de replicar el modelo, diseñado, como afirma Caicedo, “con altas especificaciones de urbanismo para los que tienen menos recursos”.