La era del carro eléctrico

El desarrollo masivo de los autos eléctricos requiere avances en infraestructura y regulación mediante políticas públicas.

El futuro del carro eléctrico en la capital es promisorio, pero su masificación se hará de manera paulatina y puede tardar un poco más de cuatro años, debido a factores como la infraestructura y las políticas públicas que regulen su uso. En la ciudad, Codensa le apuesta al desarrollo de esta alternativa por medio de acuerdos con diferentes empresas automotrices.

Ayer rodaron en la capital los dos primeros modelos de vehículos eléctricos de Renault en América, como resultado de un convenio con Endesa a través de Codensa en Bogotá. El objetivo es analizar el comportamiento de los carros y recopilar el mayor número de datos sobre su viabilidad en un futuro no muy lejano.

Para Sofasa-Renault, éste es un primer paso, como lo dijo Luis Fernando Peláez Gamboa, presidente director general (e): “Vamos a comenzar las pruebas de validación. Nuestro objetivo es poder traer 250 unidades para 2012, pero para cumplir necesitamos el apoyo del Gobierno, pues no queremos que este proyecto se quede en una exhibición, sino que trascienda”.

Precisamente el Gobierno y la administración local son decisivos para el desarrollo masivo de los vehículos eléctricos, pues, como señala José Stalin Rojas, coordinador del Observatorio de Logística, Movilidad y Territorio de la Universidad Nacional, “hay un vacío normativo en cuanto al uso de estos autos y se necesitan políticas públicas e inversión en infraestructura para las estaciones de recarga de energía”.

Esta opción de movilidad se está implementando en otros países del mundo, como España e Italia, porque disminuye la contaminación y es menos costoso en términos de mantenimiento. David Felipe Acosta, gerente de Codensa, señala que la recarga eléctrica es un 70% más económica que la de combustibles como la gasolina: “Para un recorrido de 60 kilómetros, un automóvil eléctrico requiere una carga energética de 21,6 kW, que costarían $7.600, mientras que para realizar este mismo trayecto con un carro con motor de combustión se necesitan cerca de $27.000, teniendo en cuenta el precio actual del galón de gasolina, que es de $8.400”.

En cuanto a la reducción de la contaminación, estos vehículos constituyen una opción para la movilidad sostenible de la capital. De acuerdo con Acosta, son modelos que no generan emisiones contaminantes de CO2 y su motor no produce ruido, aspectos relevantes para mejorar la salud de los ciudadanos.

“Con este primer paso estamos contribuyendo de manera real con opciones que ayuden a combatir los efectos del cambio climático y disminuir la producción de material particulado, que tiene un impacto directo sobre la salud pública”, resaltó Lucio Rubio Díaz, presidente de Endesa en Colombia.

Endesa se comprometió a desarrollar la infraestructura que asegure todas las condiciones técnicas para la flota piloto y avanzar en la instalación de los puntos de recarga. En Bogotá, Codensa desarrolla aplicaciones del sistema de autos eléctricos con empresas e industrias. Por su parte, el ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas, propuso ayer al alcalde electo, Gustavo Petro, no imponer pico y placa a los carros eléctricos como incentivo para que “entren con paso firme en Colombia”.

Pero es claro que para seguir adelante se necesitan políticas concretas por parte del Gobierno que tiendan a favorecer e incentivar el uso de este tipo de vehículo, que por su tecnología es más costoso que los tradicionales. Hasta el momento, para estos carros, existen tan sólo 161 cupos, con cero arancel, algo tímido para este tipo de proyectos.