Las lecciones de la Edis

Alcaldía sigue sin explicar con detalles su proyecto para un nuevo ente público que recoja la basura y compita con los privados.

Por falta de licitación, este servicio se presta en libre competencia, es decir, cualquier empresa puede entrar a operar.
Por falta de licitación, este servicio se presta en libre competencia, es decir, cualquier empresa puede entrar a operar.

Cualquier bogotano adulto puede dar fe de ello. La Empresa Distrital de Servicios Públicos (Edis), desaparecida en 1993, es de ingrata recordación en la ciudad. Un año antes de que el Concejo ordenara su supresión y liquidación, la recolección de las basuras que tenía a cargo esta entidad dejó de prestarse en la mitad de la zona norte. El panorama en algunas calles era apocalíptico. La emergencia sanitaria era permanente.

Ese mal recuerdo ha salido a flote ahora que se conoce un anuncio por parte del alcalde Gustavo Petro, según el cual este diciembre Bogotá volverá a tener un ente público de aseo, que entrará a competir con los cuatro operadores privados que actualmente prestan el servicio de recolección, barrido y limpieza.

El anuncio del mandatario fue vago, apenas se limitó a decir que la idea es imitar el ejemplo de Medellín con sus empresas públicas, y aún se desconoce cuándo será radicado el proyecto en el Concejo, lo cual es un paso indispensable para la creación de una nueva entidad en el Distrito.

Sin embargo, desde ya todas las voces apuntan a que hay que tratar de evitar que se repita la amarga historia de la Edis, en la que la Procuraduría descubrió en su momento sobrecostos de alrededor de $60 mil por tonelada de basura tratada.

Pero hay más: el Ministerio Público encontró que en la Edis el despilfarro llegaba a tal punto que de recursos por $1.200 millones, en el año 93, los cuales debían ser invertidos en reparación de equipos, $248 millones se usaron en diversas actividades sociales.

Hubo un mes en el que, de 179 vehículos disponibles para recoger la basura, la ciudad apenas contó con 44 camiones en las calles.

Por eso ayer el exalcalde Juan Martín Caicedo Ferrer, en cuyo gobierno se liquidó la Edis, cuestionó el anuncio de Petro y dijo que crear una nueva empresa pública con la misma misión sería un error.

El concejal Juan Carlos Flórez, por su parte, advirtió que aunque una empresa pública no es mala per se, y los privados podrían prestar el servicio con una menor tarifa, sí es necesario aprender de las lecciones que dejó la Edis. Además, “¿es la función del Estado recoger la basura?”, cuestionó.

Pero más allá del mal recuerdo de la Edis, cabe preguntarse cuándo conocerá la ciudad —y el Concejo que debe dar la autorización— el proyecto completo y sustentado de este nuevo ente público en la ciudad. ¿Cuánto costará? ¿De qué manera puntual entrará a competir con los privados?

Así lo reclamaron ayer en el Concejo cabildantes como la bancada del MIRA e incluso el concejal progresista Yesid García, quien dijo: “Me parece bien la propuesta, pero es necesario que ésta sea bien explicada”.

El concejal Antonio Sanguino enlistó los proyectos que, sin sustento suficiente, ha anunciado el alcalde Petro recientemente: “Ha hablado de centros de consumo controlado para adictos a las drogas, de bajar las tarifas del Sistema Integrado de Transporte y ahora de un nuevo ente público de aseo, iniciativas todas en las que se ven clarísimas las huellas de la improvisación”.

Consultada ayer, la Alcaldía sigue sin dar cuenta de cuándo mostrará el polémico proyecto del aseo.

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2012-08-24T22:40:23-05:00

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2013-11-05T15:24:57-05:00

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Redacción Bogotá

Bogotá

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