Radiografía de la vivienda ilegal

En este momento hay 304 barrios informales, según la Secretaría de Hábitat.

En los últimos tres años la cantidad de viviendas ilegales en la ciudad ha aumentado el 15%, según cifras de la Secretaría de Hábitat. En número de hectáreas, se ha pasado de 3.024, en 2007, a 3.472, en 2010. Parte del problema radica en que diariamente llegan a la capital aproximadamente 50 familias desplazadas en busca de un sitio para vivir y en la existencia de constructoras que venden proyectos edificados en zonas de alto riesgo, casas sin servicios públicos, entre otros.

Históricamente, la mitad de los barrios en Bogotá fueron creados de manera ilegal: de los 3.000 que existen, 1.600 fueron construidos sin aprobación. El Distrito, a través de la Secretaría y la Caja de Vivienda Popular, tiene un programa de reasentamiento y legalización de tierras para frenar el avance de este fenómeno.

Pero aunque ya se hayan adoptado medidas para contrarrestar el problema de la ilegalidad, aún existe en la ciudad 30% de este tipo de construcciones, según cifras del Concejo de Bogotá. De acuerdo con las estadísticas de la Unidad Coordinadora de Política Habitacional, de las 35.232 hectáreas del suelo urbano determinadas por el Plan de Ordenamiento Territorial, aproximadamente 6.906 han sido urbanizadas ilegalmente.

La Secretaría de Hábitat tiene registro de desarrollos informales de vivienda en las zonas periféricas de las localidades de Usaquén, Chapinero, Santa Fe, San Cristóbal, Usme, Ciudad Bolívar, Bosa, Kennedy, Fontibón, Engativá, Suba y, en menor grado, en otras zonas de la ciudad en donde existen grandes extensiones de terreno sin desarrollo. Generalmente, esta problemática ha sido asociada a los estratos más bajos, uno y dos. Sin embargo, también hay casos, como en los cerros orientales, que pertenecen a los estratos cinco y seis.

Para la secretaria de Hábitat, Juliana Álvarez, algunas de las características más comunes de las viviendas ilegales son la “carencia de urbanismo, zonas verdes o áreas comunes, la no existencia de los servicios públicos, o la toma de éstos de manera fraudulenta, la construcción en materiales precarios que no cumplen con la norma de construcción sismorresistente, entre otros”.

La funcionaria afirma que, actualmente, existen 304 desarrollos informales, de los cuales 163 se encuentran en proceso de legalización. Los restantes 141 no se pueden legalizar por varios factores: su ubicación al lado de las rondas de ríos o quebradas, zonas de protección ambiental o riesgo no mitigable, y por ser barrios construidos desde 2003, pues el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) estipula que cualquier asentamiento construido después de esta fecha no puede ser legalizado.

Entre los actores clave que fomentan el crecimiento de viviendas ilegales están algunas constructoras, que aprovechando la necesidad de las personas y el déficit de vivienda en la ciudad, ofrecen casas mal construidas o en sitios no autorizados. Sólo en 2008, de acuerdo con el Concejo, la Secretaría de Hábitat recibió más de 1.300 quejas contra urbanizadoras por la mala construcción de las obras, a las cuales la entidad les impuso más de 200 multas.

Para solucionar esta problemática, el año pasado el Concejo aprobó un acuerdo (el 378 de 2009) en el cual quedó consignada la obligación de la Secretaría de crear un portal en donde se le informe al ciudadano qué constructoras, y en dónde, están desarrollando proyectos de vivienda, así como del estado de estos desarrollos: legales, ilegales o en trámite de legalizarse.

El mapa puede ser consultado en la página web de la Secretaría de Hábitat (www.habitatbogota.gov.co). De la misma forma, quien quiera consultar más información acerca de un proyecto de vivienda puede acercarse a la Subsecretaría de Inspección, Vigilancia y Control de Vivienda, (Avenida Caracas 53-80 Piso 1) o a la Oficina de Atención y Servicio al Ciudadano de la Secretaría, (Carrera 13 N° 52-25), así como a los Centros de Hábitat y a la red de SuperCADE de la Ciudad.