La prensa contra las cuerdas

Todo apunta a que Caracol Radio fue el blanco del terrorismo.

Aunque las investigaciones oficiales por el atentado terrorista aún no tienen la certeza de que fuera dirigido contra la cadena radial Caracol, las diferentes asociaciones periodísticas manifestaron su preocupación por la explosión que afectó las instalaciones de la emisora y la agencia de noticias EFE.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en un comunicado, calificó el hecho “de grave intimidación a la libertad de prensa”. Su presidente, Alejandro Aguirre, lo condenó y expresó su solidaridad con los periodistas colombianos.

Por su parte, la organización Reporteros Sin Fronteras indicó desde su sede en París que el atentado constituye una mala señal, para la prensa y para el país, apenas una semana después de la sucesión en la Casa de Nariño. Además solicitó a las autoridades una investigación seria que no excluya ninguna pista para determinar el origen del acto criminal.

En este mismo sentido se pronunció la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) e indicó que “lamenta y rechaza este atentado y toda forma de terrorismo contra los medios de comunicación y la ciudadanía en general. La Flip envía un saludo de solidaridad y apoya a todos los periodistas de Caracol Radio. Se hace un llamado a todas las autoridades y al Gobierno Nacional para que investiguen los hechos y encuentren a los responsables. Asimismo, solicita a la Policía brindar todas las medidas de protección necesarias para los periodistas”.

El Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB) planteó que el atentado “es una advertencia del terrorismo en contra de los medios de comunicación y una amenaza a la libertad de expresión, constituye motivo suficiente para el fortalecimiento del compromiso informativo del periodismo con la sociedad y las instituciones”.