Acuerdos fundamentales

La ampliación de la Autopista del Norte y de la Séptima hasta La Caro, la creación de una zona franca de salud y el apoyo al componente férreo del Sistema Integral de Transporte fueron los temas tratados.

El encuentro de el martes en la mañana entre el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, y el presidente Álvaro Uribe Vélez fue pródigo en noticias trascendentales para la capital. Por un lado, el Distrito y el Gobierno Nacional se comprometieron a crear una zona franca de salud que restablecerá el servicio de los hospitales San Juan de Dios, Materno Infantil, Cancerológico, Dermatológico, La Samaritana y La Misericordia.

Como dijo Moreno, “este es un proyecto conjunto del Distrito y  el Gobierno Nacional para desarrollar actividades, infraestructura, tecnología, investigación e incluso un hospital universitario en el que la Universidad Nacional está interesada. Son proyectos que van a ser muy importantes para la ciudad”.

Ya El Espectador, en su edición del pasado 25 de junio, había anunciado que la idea era integrar estas instituciones con el fin de formar una gran zona de salud que funcionaría con activos de la Nación, el Distrito y recursos de empresarios privados. “El proyecto costaría más de tres billones de pesos, a cambio de lo cual la ciudad se quedaría con el complejo de salud más grande de América Latina”, decía el artículo.

El segundo punto tratado por Uribe y Moreno fue la ampliación de la Autopista Norte. Luis Bernardo Villegas, secretario de Movilidad, presente en la reunión, explicó que dicha reestructuración se hará “desde la 170 hasta el empate con el peaje de los Andes, y la vía tendrá cinco carriles de salida y cinco de entrada. Al plan se unirán  unas vías en muy buenas condiciones operativas que son dos carriles de salida y dos carriles de entrada, desde un sitio conocido como Andrés hasta el peaje de los Andes, para desconcentrar el traslado de los bogotanos por Chía especialmente  los fines de semana”.

Según Villegas, “éste es un proyecto que cambiará la silueta de Bogotá en lo que tiene que ver con la salida del norte. Vamos a mejorar también la Séptima, con dos  carriles de entrada y dos de salida,  hasta la Caro. Se ha establecido por parte del Gobierno y de la Alcaldía de Chía la instalación de un peaje a la entrada, paralelo al que existe actualmente en los Andes, con una tarifa reducida que va a permitir recaudar los fondos para el proyecto”.

La inversión de las obras presupuestadas será del orden de los 700 mil millones de pesos, y éstas se le sumarán a las que ya ha venido trabajando el IDU en la misma autopista, que comprenden la construcción de dos carriles adicionales por sentido entre las calles 183 y 192, y la rehabilitación de los tres carriles existentes hoy en día en cada calzada. Actualmente se realiza el trabajo silvicultural (siembra de árboles) y la reubicación de la red de alta tensión a cargo de Codensa.

El tercer y último punto tuvo que ver con el Sistema Integrado de Transporte. De acuerdo con el Alcalde: “Se ratifica el compromiso del Gobierno Nacional en el tema de las vigencias futuras para lo que hemos denominado el Sistema Integrado de Transporte en su componente férreo, es decir, el metro y el tren de cercanías.

Hemos manifestado nuestro interés y, sobre todo, la decisión de que este proyecto se trate como uno solo que va a ser liderado por el Distrito Capital, y va a definir claramente la manera de unir las diferentes formas de transporte. En esto, lo fundamental es que se mantienen las vigencias futuras, se ratifica el compromiso de la participación de la Nación y el Distrito liderará todos los estudios, como efectivamente se han venido desarrollando, para integrar estos componentes férreos al sistema integrado. Esto va a mejorar las condiciones de seguridad y, sobre todo, va a reducir de una manera drástica los tiempos de desplazamiento de la gente”.