El informante de la movilidad

Desde la semana pasada la Secretaría de Movilidad reanudó los informes del estado del tránsito del famoso agente Guerrero.

En octubre del año pasado José Gerardo Guerrero, más conocido por los bogotanos como el hombre de los informes de tránsito, se acercó al entonces candidato a la Alcaldía Samuel Moreno. Después de una presentación política y de intercambiar algunas posiciones sobre la movilidad de los bogotanos, Moreno le dijo al agente Guerrero que de ganar la Alcaldía necesitaría de su apoyo.

 El pasado 30 de mayo, cumpliendo con sus promesas, y después de que Guerrero no salió electo para concejal de Bogotá por el Partido Liberal, el Alcalde lo posesionó como el informante del estado de las vías.

“El hijo pródigo vuelve a casa”, dice mientras piensa en cómo comenzó en este oficio. “Hace 25 años era funcionario de la liquidada Secretaría de Tránsito y ahora volví a mi antiguo oficio”. Desde niño, José Gerardo Guerrero soñaba con ser locutor deportivo.

 Los domingos disfrutaba de los partidos de fútbol que transmitían por la radio, mientras corría por todas partes imitando a los narradores que con sus veloces frases describían los movimientos de los jugadores y la pelota. Pero, pese a su voraz afición, cuando llegó el momento de buscar un trabajo se dejó llevar por la imponencia del antiguo uniforme de “los azules” y en el año de 1983 se unió a las filas de los agentes de tránsito, más conocidos como “chupas”.

En sus primeros años en la entidad se hizo maestro en imponer comparendos y organizar campañas pedagógicas. Recorriendo las calles se dio cuenta de cuáles eran los puntos más congestionados y gracias a los reportes de sus otros colegas, de los taxistas y de algunos motociclistas, Guerrero era el primero en enterarse de los accidentes que ocurrían en ese entonces. En los turnos, mientras controlaba el tráfico, se dio cuenta de la importancia de informarles a los ciudadanos el estado del tránsito.

“En ese entonces a nadie se le había ocurrido prestar este servicio. En la medida en que la gente supiera dónde estaban los trancones, podía transitar por vías alternas”. Con esta idea entró a la sala de radio de la Secretará de Tránsito, en Paloquemao, y desde allí comenzó a transmitir sus informes. Le asignaron un cubículo y le instalaron un teléfono. Se inscribió en el Colegio Superior de Telecomunicaciones e inició sus estudios en locución. Durante días se dedicó a vender sus servicios a las diferentes emisoras y medios de comunicación. Donde primero tuvo la oportunidad fue en Radio Capital.

Al poco tiempo, los informes del agente Guerrero, como lo bautizaron los medios de comunicación, comenzaron a llamar la atención de los bogotanos. Todos querían escucharlo y pronto su labor en la Secretaría de Tránsito quedó relegada a las


transmisiones, que ahora incluían también a Radio Santa Fe, donde fue vinculado por el periodista Édgar Artunduaga, y las ocho emisoras de la cadena Caracol.

“Para mí fue una sorpresa cuando me dijeron que Julio Sánchez quería introducir mis informes de tránsito en el programa. No podía creer que eso me estuviera pasando”.

El informante del aire

Hacia la década del 90, uno de los nuevos helicópteros de la cadena Caracol se convirtió en el medio de transporte del informante. Desde el aire, Guerrero les narraba a sus fieles oyentes las condiciones de movilidad, los accidentes, taponamientos y las variables que debían tomar. “Conocí la ciudad desde el aire como ningún otro. Aprendí a identificar las calles e intersecciones. Fue de las mejores cosas que he hecho en mi vida”.

Guerrero asegura que el problema de la movilidad de Bogotá radica en la falta de cultura ciudadana. “Hay que comenzar por identificar de forma honesta y objetiva la función que le corresponde a cada quien como peatón, pasajero y conductor. Cada uno tiene su razón de ser y sería bueno que nos pusiéramos de acuerdo en el papel del peatón. El punto es darle a la vía el uso adecuado que nos corresponde”.

Con sus 25 años de experiencia asegura que las vías más congestionadas de la ciudad son, y han sido, las autopistas Sur y Norte, la carrera séptima, la Avenida El Dorado y la 68. “Desde que comencé con los informes, el Distrito no ha podido encontrar una solución efectiva para mejorar la movilidad en estas zonas”.

Para Guerrero, los motociclistas son los actores más afectados por los accidentes de tránsito. “Cuando me lancé al Concejo quería ser el concejal de los motociclistas”. Desde hace seis años tiene un almacén de motocicletas. Según el agente Guerrero, además de las ventas, lo que le interesa es educar y capacitar a los conductores.

De vuelta a la movilidad

Desde hace 10 años, cuando Antanas Mockus liquidó la Secretaría de Tránsito por problemas de corrupción en la entidad, Guerrero dejó de ser el informante oficial del Distrito. Desde ese entonces recurrió a sus viejas amistades, quienes le entregaban los informes del tránsito. Él, a su vez, los transmitía en las diferentes emisoras.

El lunes de la semana pasada, acompañado de cinco agentes de apoyo, regresó a su antiguo set de transmisión. A las cinco y media de la mañana, sin más que un radioteléfono y las conexiones de retorno, les hizo saber a los bogotanos que el agente Guerrero estaba de vuelta para, junto con la Secretaría de Movilidad, informarles a los bogotanos el estado de las vías tres veces al día y en las “horas pico”.

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