Ensamble de talentos

La música latinoamericana se tomó la Media Torta durante los días previos a la celebración de sus 70 años.

Los nervios por estar enfrente de tantas personas eran evidentes, las manos sudaban y la ansiedad por pisar la tarima se hacía cada vez más intensa. Ya todo estaba listo, el reloj marcaba las 12 en punto y las peticiones al cielo habían finalizado con una oración minutos antes. Entonces hacen el llamado en el escenario y al entonar Canción con todos, Beatriz Ruge (voz), Guillermo Otálvaro (piano) y Diana Bettin (flauta traversa) sintieron cómo el eco del folclor argentino retumbaba en las graderías de la Media Torta.

Los aplausos para este trío no se hicieron esperar y los más de 600 espectadores admiraron el talento que demostraban para interpretar música latinoamericana; durante una hora recordaron valses, sambas y bambucos intentando rescatar la tradición desde las raíces.

A finales del año pasado nació Ensamble Latinoamericano como un proyecto que se consolidó con su primer concierto en mayo pasado, con el fin de reunir conocimientos y experiencias para ofrecerles a los 138 niños de la fundación Juan Antonio Pardo Ospina, en la que ellos mismos estudiaron, y que desde 1926 ha formado a niños con limitaciones visuales en diferentes áreas.

Hasta allí llegó Beatriz Ruge siendo muy niña, y ahora, como docente, ayuda a comprender la lectura Braille a sus alumnos. Al lado de Guillermo Otálvaro, también maestro del mismo establecimiento, le demuestran al mundo que su limitación visual no es impedimento para explotar el don que se les dio. El 13 de julio pasado cantó con ellos Diana Bettin, durante la temporada de ciclos de conciertos de música popular urbana, organizados por la Orquesta Filarmónica de Bogotá, dentro del programa “Estímulos”, que busca el apoyo de agrupaciones musicales.

“Vimos la posibilidad de formar un grupo y formar un grupo es formar una familia”, dice Diana Bettin, refiriéndose al honor que siente por trabajar con músicos del Viejo Caldas y que ahora se proyectan a mejores y más grandes conciertos.

De los 16 participantes que audicionaron, Ensamble Latinoamericano fue seleccionado para presentarse con tres agrupaciones de música andina y deleitar a los bogotanos con los ritmos que ellos llevan en la sangre.

Por eso el teatro al aire libre fue ese domingo el escenario perfecto para que agrupaciones como ésta salgan del anonimato y permitan la interacción con el público citadino, que presumiblemente llenará las graderías de la Media Torta cuando Ensamble Latinoamericano vuelva a presentarse y a interpretar Canción con todos, por ejemplo, o Si se calla el cantor.