Guardianes del medio ambiente

La Fundación Nahumpro convocó a un grupo de niños de diferentes colegios de Bogotá, para que diseñaran estrategias que busquen proteger uno de nuestros recursos más valiosos: el agua. Los niños de preescolar fueron los más aplaudidos.

Los estudiantes del colegio Instituto Ciudad Jardín Norte, de Bogotá, deben trabajar durante su vida escolar en pro de la defensa y conservación del medio ambiente. Desde pequeños, los profesores les enseñan a utilizar materiales reciclables, no desperdiciar agua, clasificar la basura, sembrar árboles y a mantener limpias las calles, los salones de clase y el patio de recreo. Para los docentes y directivos de este colegio, el mayor reto consiste en formar estudiantes con conciencia ambiental.

Así lo reconoce Javier Martínez, coordinador de Convivencia, al explicar que aunque a veces resulta difícil motivar a los niños, la institución decidió enfocar sus esfuerzos en la formación de líderes que trabajen por el futuro ambiental de nuestro planeta. “Por ejemplo, el derroche de agua es gravísimo y lo que intentamos es utilizar diferentes métodos de enseñanza para que nuestros niños sepan cómo transformar esta situación en su casa, colegio, barrio o ciudad”.

Con el objetivo de impulsar la labor que realizan instituciones educativas como ésta, la Fundación Nahumpro Siglo XXI organiza todos los años un concurso para que los estudiantes exploten su creatividad y creen proyectos relacionados con la protección del medio ambiente. Este año se unieron con la Organización Paz y Cooperación de España para el Premio Escolar 2008 Agua para todos, Agua recurso inagotable.

En la convocatoria se inscribieron niños, jóvenes y docentes de colegios ubicados en las localidades de Suba y Usaquén. Los participantes fueron divididos en grupos de acuerdo a su edad y al grado que cursaban. A los más pequeños se les pidió que elaboraran un dibujo en el que ilustraran el derecho al agua; los de primaria y bachillerato debían presentar un mural o un afiche en el que plantearan soluciones al fenómeno de la desertización, y los de grado once tenían que grabar un video, de máximo 30 minutos, sobre las causas y soluciones a la escasez de agua.

Durante semanas, los colegios participantes destinaron algunas horas de clase para que sus estudiantes elaboraran los proyectos. La mayoría de los niños utilizaron papel reciclable y materiales biodegradables. Sus padres también estuvieron muy comprometidos con este concurso, especialmente los de preescolar, quienes asistieron a la premiación, que se llevó a cabo en el teatro de la Universidad de la Salle.

La espontaneidad y creatividad de los estudiantes sorprendieron a los jurados, quienes no esperaban que niños de seis años como Gabriel Rivera explicaran que “es necesario para nuestro futuro que reciclemos el agua utilizando la de la lluvia para lavar los platos y la ropa”. O que adolescentes con actitud de rebeldía como Hugo Rojas, de 17 años, hubieran dedicado un fin de semana a recorrer parte de los Cerros Orientales para filmar el abandono en el que se encuentra esta zona, la cantidad de basura que se amontona entre los árboles y la indiferencia de quienes la frecuentan.

Gloria Robledo, directora de la Fundación Nahumpro, reconoció el esfuerzo de los participantes por invertir su tiempo en la elaboración de proyectos que contribuyan a la preservación del medio ambiente. “Nuestro objetivo es involucrar a los colombianos más jóvenes en una iniciativa que apunta a educarlos para que eduquen a otros y cada vez seamos más quienes trabajamos por el bienestar de nuestro planeta”.