Intimidades de un ‘plan tortuga’

Una ONG de taxistas planea paralizar el transporte público de la ciudad. Sus líderes argumentan que van a protestar porque el Distrito no les ha cumplido los compromisos que firmaron el pasado siete de abril, cuando hubo una amenaza de paro.

La “protesta pacífica” que realizarían los transportadores de Bogotá el próximo 16 de junio, comenzó a definirse ayer en la madrugada. La reunión empezó a la una de la mañana, como lo había planeado Freddy Contreras Ospina, presidente de Ayudaltax —ONG de taxistas—. Llegaron 13 integrantes de la junta directiva.

El encuentro tenía como objetivo discutir los pormenores de la protesta. Los taxistas se cuidaban de nombrar la palabra “paro”, pues las leyes de Colombia rezan que es ilegal. Pero advirtieron que la toma pacífica, que se iniciaría con un plan tortuga de camiones, mulas, colectivos y taxis; podría convertirse en una “asamblea permanente”, si las autoridades y la Secretaría de Movilidad no ceden en por lo menos cinco de los trece puntos que tiene su pliego de peticiones.

Están molestos porque la Alcaldía no les ha cumplido, dijo Contreras. Porque el pasado siete de abril, después se circular por toda la ciudad el rumor de un paro, los sindicatos de taxistas se sentaron a conciliar con las autoridades y el Gobierno Distrital y finalmente ambas partes firmaron un acta de compromiso.

“De los puntos expuestos en esa acta, la Alcaldía no nos ha cumplido nada. En cambio la Policía sí nos cumplió brindándonos seguridad por las noches”. Según el coronel Yesid Vásquez, subcomandante de la Policía Metropolitana, ellos están al tanto de la situación, “nosotros hemos asistido a varias reuniones en las madrugadas y sabemos que ese bloqueo es la estrategia que están utilizando para presionar. Inicialmente vamos a dialogar con ellos para que no se hagan las protestas. Si lo hacen, vamos a montar un buen dispositivo para evitar los bloqueos”.

La reunión fue en una bahía al norte de la ciudad. Los taxistas llegaron, parquearon sus carros en fila, se tomaron un tinto y formaron un círculo para empezar la discusión. Contreras tomó el liderazgo. Se paró en medio de sus compañeros y comenzó a enunciar uno a uno los compromisos incumplidos por la Administración Distrital.

“Yo no me como el carretazo de que van a congelar las camionetas blancas (carros particulares que están prestando el servicio de taxi). Hay mucha plata de por medio en ese negocio, por eso no nos han cumplido”. “Los particulares que están prestando nuestros mismos servicios nos están quitando los clientes”, protestó uno de ellos.

Después, Contreras hizo un llamado a todos los taxistas para que lo acompañaran a una reunión con la Policía y el Distrito el próximo lunes. “Quiero verlos a todos ese día, para que Palomino (el general Rodolfo Palomino, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá) nos vea bien organizados. Para que todos se asusten cuando vayamos a hablar. Yo les voy a decir: ‘En las reuniones anteriores dejé que ustedes hablaran porque sabían más, pero aquí tengo las pruebas de que no nos han cumplido’ ”, dijo, levantando el acta de compromiso que firmaron hace un mes.

Esa reunión es la última posibilidad de llegar a un arreglo. “Dependiendo de lo que nos digan ese día, hacemos la protesta. S, pero yo no creo que sea así, porque ya nos han incumplido muchas veces”. Si el próximo lunes no hay concertación, el 16 de junio, a las 12:30 a.m., las tractomulas estarán atravesadas en las entradas de Bogotá, impidiendo el paso de los alimentos.


Los buses bloquearán las principales vías de la ciudad y los taxis se parquearán en las calles. La protesta pacífica comenzará con un ‘plan tortuga’, los carros prenderán las luces estacionarías y circularán a 20 kilómetros por hora. Pero en el transcurso del día, si no hay ninguna respuesta del Distrito, “cualquier cosa puede pasar”, comentó uno de ellos.

Según José Miguel Sánchez, asesor de la Secretaría de Movilidad, actualmente hay una mesa de trabajo con representantes de este sector, en la que se estudian los problemas de comparendos, tarjetas de operación y seguridad. Además, aseguró que estas reuniones contaron con un seguimiento de la Contraloría, la Veeduría y la Personería. “El Sindicato Nacional de Taxistas y el de choferes, que están e n la mesa, dicen que no están programando ningún paro”.

Sin embargo, los integrantes de Ayudaltax insisten en que se les ha incumplido el pliego de peticiones. De esas solicitudes, las más urgentes, según ellos, son: “Que los taxis de Soacha no trabajen en Bogotá, que nos subsidien los pagos de comparendos, que nos brinden seguros de vida; que se tomen medidas para impedir que trabajen las camionetas blancas, los bicitaxis y mototaxis”, explicó Manuel Chaparro, asesor jurídico de la ONG.

La protesta del 16 de junio es organizada por Ayudatax, pero, según Freddy Contreras, se les ha sumado el 90% del transporte público y de carga de la capital. “Participarían unos 25 mil vehículos entre muleteros, camioneros, buseteros y colectivos (en Bogotá hay 48.600 taxis legales según la Secretaría de Movilidad)”.

Contreras lleva más de siete años en los sindicatos de taxistas, pero sólo hace nueve meses comenzó a ser reconocido como líder de este gremio. “Nunca había dado la cara. Todos sabían que yo hacía las vueltas, pero no hablaba con los medios. En esa ocasión, en medio de un paro, salí a los medios a decir ‘aquí nadie se mueve hasta que no haya concertación’ ”.

Es él quien convoca a las reuniones y tiene contacto directo con los altos mandos del Distrito. Es él, también, el principal defensor de esta protesta, que podría paralizar por completo la ciudad. “Desafortunadamente nos toca llegar a estas medidas irracionales —dijo—. Si nos prometieron algo, que nos cumplan”. Contreras recalca siempre su capacidad de liderazgo, por eso está seguro del éxito de la protesta. “Yo digo paro y todos me hacen caso”.

últimas noticias