“Los Embera están viniendo a morir acá”: Rojas Birry

Cuando la semana pasada llegaron a Bogotá cien indígenas embera chamí que provenían del resguardo Conondó (municipio de Bagadó, Chocó), diez niños tuvieron que ser internados en el Hospital Centro Oriente.

Presentaban síntomas de alta desnutrición y leishmaniasis. Estaban enfermos porque en sus comunidades no hay puestos de salud ni llegan medicamentos, porque las tierras no están produciendo, porque hay constantes enfrentamientos entre el Ejército y la guerrilla “y las Farc no nos están dejando entrar alimentos”, denuncia Alfonso Manucama Arce, gobernador de la comunidad Conondó. Ahora son tres los niños que están con graves problemas de salud en el hospital de Kennedy, como anunció ayer la Personería de Bogotá. Uno de los bebés, de tres meses, se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos con diagnóstico reservado. 

Mientras los tres niños se recuperan, los demás integrantes del resguardo Conondó esperan en albergues a que su condición de desplazados sea reconocida. Según Aureliano Arce Mamundia, líder de la comunidad, “venimos a reclamar nuestros derechos y a escuchar las propuestas que nos hace el Gobierno para retornar a nuestras tierras”. Ya ha pasado una semana desde su llegada a la capital y todavía no se ha definido su situación. La Alcaldía Mayor y la Personería reconocen que estas personas son víctimas de la violencia y deben ser tratadas como tal. Pero el Gobierno Nacional sigue negando su condición.

Así lo denunció el personero, Francisco Rojas Birry: “Lamentablemente, el Gobierno Nacional y Acción Social no quieren reconocer que estas familias vienen en situación de desplazamiento, según el informe del Gobierno Nacional, debido a que no están en combate. Pero tenemos un informe de la Organización Regional Embera Chocó en donde nos confirman que sí hay combates y presencia de la guerrilla y el Ejército en la zona. Donde impiden entrar los alimentos a los resguardos indígenas; donde no pueden salir a pescar, a cazar”. Así mismo, la doctora María Elena Upegui, delegada para los derechos humanos de la Personería, argumenta que, “el Gobierno decía que venían a mendigar, pero eso está descartado. Ellos vienen a exigir sus derechos, a reclamar que han estado abandonados por el Estado y que son víctimas de un conflicto que no es de ellos”.

 Ahora el Ministerio del Interior está al frente del problema. “Es una situación grave de salud y orden público, no sólo de la población Embera, sino de todos los indígenas del Chocó. Vamos a tener una reunión de alto nivel con las instituciones involucradas en este caso para definir un plan de acción”. Por ahora los Embera pasarán a un sólo albergue, la Fundación Sol Radiante Indígenas de Colombia, de los hermanos Franciscanos. El Ministerio del Interior se comprometió a brindarles los recursos necesarios, pero los pañales y  los elementos de aseo siguen siendo insuficientes. Son más de cien indígenas, muchos de ellos enfermos, que “están viniendo a morir acá”, concluye el Personero.

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