Las noches de Bogotá en dos ruedas

Igual que en Santiago de Chile, San Francisco y Caracas, en Bogotá existe un grupo de ciclistas cuya bandera principal es  la defensa del medio ambiente.

Desde hace cuatro meses Mike Ceasser, un californiano que desde hace dos años vive en Bogotá, se unió al grupo de ciclistas urbanos que cada miércoles sale a recorrer las calles de la ciudad. Igual que sucede en Santiago de Chile, San Francisco y Caracas, este puñado de ciclistas, defensores del medio ambiente, han decidido dejar de movilizarse en sus vehículos motorizados con el fin de reducir la contaminación y los trancones.

“Es más sano, más rápido y más tranquilo andar en bicicleta, sobre todo en una ciudad tan congestionada como Bogotá”, dice Ceasser, en un español desordenado que ha ido perfeccionando en sus casi 10 años de viajes por Suramérica. De sus recorridos lo que más recuerda es un grupo de ciclistas urbanos de Santiago de Chile, ambientalistas militantes, que cansados de los altos niveles de contaminación del aire, se hacen llamar a sí mismos “Los Ciclistas Furiosos”. Furiosos por las emisiones de CO2, la irreverencia de las autoridades ante los temas ambientales y la falta de cultura ciudadana de los santiagueños.

Los ciclopaseantes de  Bogotá se reúnen todos los miércoles a las siete de la noche en la calle 96 con carrera 11 para decidir la ruta del nuevo encuentro. Por lo general, Andrés Felipe Vergara, politólogo y estudiante de derecho, que al igual que el ex alcalde Enrique Peñalosa prefiere andar en bicicleta antes que manejar un carro, es quien decide la ruta del paseo nocturno.

 En estos dos años de encuentros , los 30 componentes del grupo, entre los cuales hay médicos, abogados, ambientalistas y niños, ya han establecido seis recorridos que van alternando semana a semana. Su  ruta preferida es  recorrer el humedal Juan Amarillo. “Es increíble ir allá en las noches, se ven todas  las estrellas y el lugar es muy bonito”, dice Mónica Dávila.

Otras de las rutas escogidas son: la Autopista Norte hasta los cementerios, la Boyacá subiendo por la calle 26, la Ciclorruta de Los Molinos, la Vía Suba-Cota y el recorrido de las prostitutas, que consiste en transitar por las calles republicanas del barrio Santa Fe. Por lo general, los trayectos duran entre dos y dos horas y media, que equivalen a 28 kilómetros.

Para el grupo, lo más divertido  es ver a Parchita, la mascota de Ceasser, correr entre las ruedas de las bicicletas, siempre atenta a su amo.

Visibilización para ciclistas

La mayoría de los integrantes del grupo, además de asistir a los recorridos, utilizan este medio de transporte en su vida cotidiana. “Caminar o andar en bicicleta ahorra 1.5 KG de CO2 por cada 5 km recorridos sin carro”, dice Dávila.

Debido a esta preocupación por el medio ambiente han creado el  grupo de Facebook “Bicibogotá”, que en este momento cuenta con 150 miembros. Mediante esta organización se busca incentivar el uso de la bicicleta y exigir mejores condiciones para los ciclistas.


“Más ciclistas significa menos enfermedades, la reducción de gastos en la construcción de vías, menos daños de contaminación en el aire, menos consumo del petróleo y menos gases causantes del cambio climático”, aseguran. Pararelo a esto, Dávila y Ceasser han estado grabando un video para probarles a las autoridades que durante las horas pico es más eficiente para los bogotanos movilizarse en bicicleta.

Con este grupo también buscan concientizar a las autoridades locales de la poca infraestructura que tiene la ciudad para los ciclistas. “Cuando llegué a Bogotá no podía creer que no hubiera parqueaderos para bicicletas. En la primera semana que estuve acá me robaron dos veces la llanta delantera”, explicaba Ceasser.

Entre sus propuestas piden respeto por parte de los motociclistas, vías seguras, mejorar los diseños de las ciclovías y ciclorrutas, sancionar a los que conducen bicicletas motorizadas por las vías destinadas para ciclas y recuperar la calidad del aire para que los  bogotanos puedan realizar actividades deportivas de una manera sana.

El miércoles pasado, después de pedalear por la Avenida Boyacá, la Avenida Suba y la calle 170 y de  disfrutar durante dos horas de la noche bogotana, los 30 integrantes del colectivo llegaron nuevamente hasta la calle 96 con carrera 11. Se quitaron los cascos, pusieron a un lado los chalecos reflectores y se concentraron en su nuevo proyecto: impedir que el Instituto Distrital de Recreación y Deporte cierre el tramo de la ciclovía de la 68 con Boyacá.

¿Quiere unirse?

Del 15 al 18 de julio Fenalco celebrará la primera semana de la bicicleta en la capital, que tiene como propósito establecer nuevas oportunidades de negocio para los comerciantes y promover el uso de las ciclas como medio de transporte para los bogotanos. Según el presidente del Grupo Empresarial, Antonio Liévano, “la promoción de la bicicleta se concentra en la necesidad de buscar soluciones prácticas a la contaminación del medio ambiente y a reducir la congestión vehicular en Bogotá”.

Durante la semana se realizará una mesa de expertos sobre el transporte no motorizado, se capacitará en la promoción y control de la bicicleta, se realizará el foro “Bicicleta: una opción para la movilidad” y los bogotanos podrán participar de un ciclopaseo nocturno.