Revolcón en el transporte público

Aumentaron las tarifas del transporte, subió la gasolina y se suspendió el servicio de gas.

El segundo semestre del año comenzó con un revolcón en el transporte público. Por un lado, se anunció el aumento de las tarifas de los buses, los taxis y del sistema Transmilenio. Por otro lado, el mismo día que subieron los precios de la gasolina (125 pesos el galón), se suspendió el servicio de gas natural vehicular en la capital, por un daño presentado en el gasoducto de transporte de gas natural, en el tramo Miraflores—El Porvenir.

La primera noticia, la del aumento de las tarifas en el transporte público, ya comenzó a generar reacciones. El representante a la Cámara por Bogotá, Simón Gaviria Muñoz, advirtió que no se puede beneficiar con el aumento de las tarifas a los transportadores que estén en mora con el fondo de chatarrización, también conocido como Factor de Calidad.

Según Gaviria, al menos 50 de las 66 empresas que deben cerca de $50.000 millones no pueden aspirar al incremento (que sería de $100) porque el Decreto 319 del 19 de julio de 2007, en su numeral cinco, establece que: “la Secretaría de Tránsito y Transporte, hoy Secretaría Distrital de Movilidad, podrá suspender la aplicación de la actualización tarifaria, cuando se compruebe el incumplimiento de las empresas de transporte público colectivo frente a sus obligaciones en materia del factor para el mejoramiento de la calidad el servicio”.

El representante asegura que “no se trata de una interpretación caprichosa. La norma es clara. Si una empresa no ha cumplido con su obligación frente al Factor de Calidad, no tiene derecho a un aumento. ¿Y cuál es esa obligación de las empresas?, pues girar la plata a la fiducia”. Además, dice que no es posible que la Secretaría de Movilidad argumente que el derecho del alza se constituya simplemente con un acuerdo de pago. “Un acuerdo es una intención. Ahí no se  tipifica el pago”.

“Los empresarios han recaudado el dinero, lo han guardado, no lo han girado en su totalidad a las fiducias y ahora se les va a premiar. Lo que uno no se explica es cómo, 14 meses después de que el Consejo de Estado respaldó el Consejo de Chatarrización, los empresarios no hayan pagado”, argumenta Gaviria.

Para el Secretario Distrital de Movilidad, Luis Bernardo Villegas, la chatarrización y el alza de las tarifas del transporte público son dos  procesos diferentes. “El Alcalde estudia el incremento basado en los altos costos de los combustibles que están afectando la operación del transporte público, incluido Transmilenio, que hoy está subsidiando 60 pesos por pasaje. Una situación así no es sostenible en el corto plazo”.

Además, agregó que el hecho de que todas las empresas estén inscritas hoy en el fondo de chatarrización hace que cumplan con la ley y estén habilitadas para el incremento de tarifas. “En este momento están depurados los estados de cuenta por concepto de chatarrización y estamos definiendo los pagos”, dijo.


No hay gas

El mes de julio comenzó también con un alza de la gasolina de $125 por galón, un valor superior a lo que había anunciado el Gobierno nacional un mes atrás. La fórmula inicial era aumentar $100 mensuales, tanto al galón de diesel como al de gasolina. Pero la semana pasada el Ejecutivo cambió las reglas del juego, y anunció que en lo que resta del año las alzas serían menores para el diesel porque éste es el combustible que más utilizan los conductores de servicio público. “Con la medida se busca privilegiar al transporte público y mejorar la utilización de los subsidios a los combustibles”, dijo Hernán Martínez Torres, ministro de Minas y Transporte, al anunciar el aumento de los combustibles. 

Esa mayoría de transporte público que cita el ministro Martínez, sin embargo, no incluye a los taxistas, que ayer amanecieron perjudicados por la suspensión del servicio de gas en la capital y su única opción se convirtió en el uso de gasolina, que, por estos días atraviesa uno de sus aumentos más altos del año.

El pasado lunes 30 de junio, a las 8:00 p.m., la empresa Gas Natural S.A. informó, a través de un comunicado de prensa, que el servicio de gas natural para las industrias y estaciones de gas natural vehicular sería suspendido indefinidamente. La razón era una falla presentada en el gasoducto de transporte de gas natural a la capital.

“El corte del servicio de gas natural por ahora no afectará a los sectores residencial y comercial de Bogotá y su área de influencia. Sin embargo, en el transcurso de las horas se determinará la disponibilidad de gas para mantener el servicio a estos sectores”, explicaba la empresa en el comunicado. Además, advirtió que la suspensión de este servicio afectaría a 100 industrias y a 120 estaciones de gas natural vehicular.

La noticia, como se esperaba, perjudicó a los taxistas. Según Julián Moncada, vocero de este gremio, en los carros que funcionan con gas se gastan, en promedio, $20.000 al día; en cambio, en los taxis con gasolina se debe invertir hasta $50.000 diarios.

“Ya no hay gas en las bombas, la gente está en sus últimas reservas. Además, los taxis tienen un problema: cuando empiezan a usar gas, el sistema de gasolina se les atrofia. Los inyectores y los conductos se  taponan y se secan. Muchos dejan de andar con gasolina y otros, para poder funcionar, comienzan a utilizar el doble de este combustible”, le dijo Moncada a El Espectador.

 Al cierre de esta edición, voceros de Gas Natural aseguraron que aún no tenían noticias sobre  cuándo se restablecería el servicio, pero dijeron que, a más tardar, será hoy.

Así comenzó el segundo semestre del año para los conductores bogotanos y para los usuarios del transporte público: con alzas que afectan el bolsillo de ambas partes y con una falla en el servicio del gas que encarece aún más la movilidad en la capital.