Teatro Jorge Eliécer Gaitán, a remodelación

Será reforzado en su estructura y se aprovecharán las obras para pulir sus acabados.

Tuvieron que pasar 60 años para que el Teatro Municipal, erguido en 1890 como la segunda gran obra cultural de la capital después del Teatro Colón, hubiera sido reducido a escombros por cuenta de una revancha que parecía traída del fuego cruzado de la Guerra de los Mil Días. En 1952, el entonces presidente de la República, el conservador Laureano Gómez, ordenó su demolición. El motivo: la preservación de la seguridad nacional. A aquel teatro se le había asociado un nombre que a los oídos de los encopetados hombres de corbata azul era como un taladro: al de Jorge Eliécer Gaitán.     

El Municipal, a mitad de siglo y poco a poco, se convirtió en una de las principales fortalezas del gaitanismo. Muchas arengas se escucharon de boca del caudillo y otra tantas voces de diversos artistas que desfilaron sobre sus maderos. En 1971 el Distrito adquirió la propiedad del Teatro Colombia, ubicado en la carrera séptima con calle 22, y luego de casi dos años lo refundó para hacer una remembranza del teatro que fue hecho polvo. De nuevo Bogotá tenía un Teatro Municipal, esta vez con un apellido rebelde, Jorge Eliécer Gaitán.

Hoy, 36 años después, El Jorge Eliécer Gaitán entra en etapa de remodelación. Su estructura carecía de la reglamentación de sismorresistencia exigida por las normas colombianas para la construcciones, las mismas que propenden por la vida de los asistentes y de los artistas. Los trabajos tardarán cerca de 10 meses y se centrarán en las estructuras de concreto. La cosmética también tendrá lugar y se aprovechará la coyuntura para pulir algunos acabados en los marcos, pisos y chapas.