Polémica por demolición de muro en Corabastos

Se verían afectados 120 comerciantes que aseguran que no estaban enterados de la medida.

A las diez de la mañana del jueves la zozobra y la confusión reinaban en la Mayorista de Abastos de la localidad de Kennedy. Cerca de 120 vendedores que se verían afectados por la demolición del muro apenas estaban enterados del fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que hacía suponer que sería el jueves el día en el que una de las paredes de su bodega se reduciría  a escombros. Por otra parte, la comunidad del barrio Llano Grande esperaba con ansias a que las autoridades competentes comenzaran la diligencia de la demolición.

“Esto lo venimos peleando hace unos cuatro años. Luego de muchas evasivas y demandas hemos logrado que se nos restituya un espacio público que nos pertenece”, comentó Germán Gómez, miembro de la Juta de Acción Comunal del barrio. El fallo del Tribunal consiste en correr el muro de la Mayorista varios metros a la izquierda y así ampliar la vía pública.

Según el alcalde de Kennedy, José Antonio Mateus, esta decisión no tiene reversa. “Estamos cumpliendo una medida judicial. Si los comerciantes no estaban enterados de nada es porque la Mayorista no dio oportunamente información a los comerciantes que se van a ver afectados”, afirmó. 

Sobre este mismo hecho, uno de los comerciantes se declaró indignado, según él, ante la falta de información por parte de la gerencia de Corabastos. “Apenas vengo a saber que se nos había dado tres meses para la reubicación. José Romero, gerente de este lugar, se quedó callado porque no tiene, seguramente, dónde ponernos, y además porque eso le costaría un platal, somos un poco más de 100 comerciantes. Si no nos dijo nada, fue por eso”, afirmó uno de los comerciantes, que no quiso que su nombre fuera publicado.

Por su parte, Romero, que estuvo recorriendo la zona muy escoltado, comentó que lo único que esperaba era una explicación del Alcalde sobre lo que exactamente se iba  a hacer: “Una vez se decida la parte del muro que será derribada, entraremos en un plan de contingencia con los comerciantes para buscar soluciones en una reunión conjunta. Sin embargo, no creemos que se derrumbe el muro, pues no hay claridad ante este hecho”.

Muchas inquietudes rondan en el ambiente. Algunos se preguntan qué pasará con los coteros, vendedores, propietarios y otros que sobreviven de los trabajos informales que proporcionan estos negocios. Son cerca de 500 familias que se verían afectadas. Por su lado, los habitantes de Llano Grande sólo esperan que la Alcaldía comience las obras de alcantarillado y pavimentación de la vía una vez el muro sea trasladado.