Este sábado legalizan cinco mil predios

Entregarán 1.800 títulos de propiedad a residentes que esperan hace más de 30 años.

Hace 23 años, cuando el ciudadano chino Chung Keung Lau Lee compró en $220.000 su destartalado rancho de una sola habitación, el barrio Paz Cebadal, al sur de Bogotá, era apenas un desdichado asentamiento de pocas calles en las que se levantaban cerca de 25 viviendas. Sin gota de agua, con luz de sol y mucho polvo en las vías, el terreno se fue poblando de a poco con familias de distintos lugares del país y, como en el caso del señor Chung, del mundo. Los primeros residentes llegaron exactamente en 1982. Como la barriada es vecina de la cárcel La Picota, entonces la mayoría de moradores eran trabajadores del reclusorio. Guardias, sobre todo. Gentes que adquirieron sus casas de manera ilegal, aunque muchos no lo sabían, pagando a un desconocido o al amigo del amigo.

El hombre nacido en Hong Kong en 1956 arribó de la mano de su mujer colombiana, Maryluz Vargas, quien esperaba el primer hijo de la casa. “Decidimos organizarnos y empezamos a lotear. El señor que nos vendió dijo que el terreno era de él, que todo era legal y que la invasión estaba por otro lado”, cuenta la señora pocas horas antes de recibir, por fin, el título de propiedad de su vivienda de manos del alcalde mayor, Samuel Moreno.

La casa hace rato que dejó de ser un destartalado rancho. Hoy cuenta con seis habitaciones, para seis hijos, dos cocinas y tres baños. También el barrio cambió. Ahora hay agua, luz eléctrica y las calles están pavimentadas. Todo gracias al esfuerzo de los vecinos que con sus ahorros hicieron estas obras.

A ellos y a los habitantes de ocho barrios más que conforman el sector llamado La Chiguaza —entre las localidades Rafael Uribe Uribe y Usme— les llegó la hora de la recompensa por ser buenos vecinos y haber levantado con orden sus vecindarios. Son casi 30 mil personas a las que el Distrito les entregará este sábado 1.800 títulos con las escrituras de cinco mil predios, asentados exactamente en 65 hectáreas.

La legalización de sus zonas la reciben con alegría, pues de aquí en adelante —y así se lo han explicado las autoridades— podrán acceder a créditos, contarán con un patrimonio y, en resumen, serán ciudadanos, existirán oficialmente.

Con la certificación de estos nueve vecindarios se reduce a 103 el número de barrios de la ciudad que están sin legalizar. En ese sentido, la administración Moreno dijo que la meta era tramitar seis mil titulaciones de predios y, según datos de la Secretaría de Hábitat, ya van 3.100.

Y es que, si se miran de cerca las cifras, la mitad de la capital del país se levantó de manera informal. De los tres mil barrios de Bogotá, al menos 1.600 se construyeron ilegalmente. Los que quedan por certificar deberán cumplir con varios requisitos, dos de ellos indispensables: no estar asentados en zonas de alto riesgo o reserva forestal. De no cumplir las normas, las familias residentes tendrán que ir al Programa de Reasentamiento de la Alcaldía.

Por supuesto, no es el caso de La Paz, La Paz Cebadal,  Villa Esther, El Portal, El Triángulo, El Portal II, La Reconquista, San Agustín II y Danubio Azul, donde mañana estarán celebrando.

La voz oficial

La secretaria de Hábitat, Catalina Velasco, habló con El Espectador acerca de la legalización de los barrios.

— El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) estableció que sólo se pueden legalizar los asentamientos ocurridos antes de 2003, ¿qué pasa con las invasiones que se han presentado después de ese año?

Se trata de 559 asentamientos que se han producido luego de 2003. No los podemos legalizar. Al respecto no se han tomado mayores decisiones.

— De las familias en alto riesgo, ¿cuántas han sido reubicadas?

Teníamos 4.500 familias en situación de riesgo. Hemos reasentado cerca de 1.300.

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