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hace 25 mins

Corporación taurina es juez y parte

Hace año y medio denuncié en un artículo la situación de juez y parte de la Corporación Taurina de Bogotá.

En efecto, en aquella ocasión expresaba que la Corte Constitucional declaró inexequible el artículo 26 de la Ley 916 de 2004 que prescribía que la Presidencia de los espectáculos taurinos correspondía al alcalde de la localidad, quien designaba a su vez la junta técnica y un asesor de la Presidencia experto en materias taurinas.

El vacío que produjo el mencionado fallo condujo a la Corporación Taurina a que, ante el silencio de la Alcaldía, nombrara sin fundamento jurídico alguno las autoridades de la plaza, desde su asesor, e inspector de la plaza, hasta los veterinarios, ignorándose así lo previsto en el artículo 85 de la Ley que dice de esta manera: “En todo municipio donde exista plaza de toros permanente, el Alcalde será el encargado de velar por el cumplimiento estricto de todas las disposiciones anotadas en este reglamento”.

De lo anterior se infiere que el único funcionario o entidad con facultades para designar las autoridades de la plaza es el Alcalde. ¿De qué otra manera se puede garantizar el cumplimiento de dicha ley? En Cali y Manizales incurrieron igualmente en este error.

Finalmente agregaba que, así las cosas, la Corporación Taurina se constituyó, por primera vez en la historia de nuestra plaza, en juez y parte. Situación ésta que aún persiste. ¿En dónde queda la defensa de los intereses del público?

Resultado de dicha falta de autoridad fue, entre otras cosas, la muy pobre presentación de los toros lidiados por la ganadería de Juan Bernardo Caicedo, en la última temporada, denunciada por los diferentes críticos de la prensa.

De modo que el Alcalde sigue teniendo la palabra.

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