Morgue de Soacha será sellada

El alcalde del municipio anunció que los cadáveres tendrán que ser trasladados a las instalaciones de Medicina Legal, en Bogotá, a partir de este viernes.

El miércoles, en Soacha, bajo la luz de un sol brillante, se celebraba el Día de la Juventud. Los vivos se agolpaban en la plaza principal del municipio para ver cómo varios jóvenes parecían flotar en el aire bailando hip-hop. Los dos muertos que recibió la morgue durante la mañana, tres cuadras más lejos de allí, hacían su último viaje cargados sobre una camilla.

Los difuntos llegaron al cementerio municipal transportados por vehículos de la Sijín. Enseguida los bajaron de la camioneta y dos hombres los cargaron caminando hasta la morgue, a 50 metros de la entrada, adentro del camposanto. En una escena dantesca, los cuerpos envueltos de pies a cabeza por un saco blanco transitaron sin afán al lado de epitafios, lápidas, osarios, mosquitos, flores marchitas y otras no tanto. Arribaron a la puerta gris de base oxidada que da paso al tanatorio, el lugar donde reposarían antes de que las diligencias judiciales, las actas de rigor o los trabajadores de alguna funeraria les dieran la despedida hacia el más allá. “Así como entran, así mismo salen”, decía un vendedor de flores del cementerio.

Tras la puerta gris, asegura el alcalde de Soacha, José Ernesto Martínez, las condiciones de salubridad son precarias. “No hay planta de tratamiento de aguas, los sifones y las rendijas están en mal estado, las paredes no tienen baldosines y la ventilación no es óptima”. Mientras en el pueblo se celebraba el Día de la Juventud, la morgue, paradójicamente, resultaba en un monumento a la vejez, al abandono y a la desesperanza.

El Alcalde, sentado en su despacho, en un edificio contiguo a la plaza y con un retrato de Luis Carlos Galán a su espalda, explicaba lo que desde la mañana fue noticia: a partir del próximo viernes, los muertos de Soacha ya no irán a la morgue municipal. Serán transportados a una sala especial en las instalaciones de Medicina Legal en Bogotá, en la Avenida Caracas con calle 6ª.

“Es una medida preventiva. La morgue está vertiendo sus desechos en el río Soacha sin tratamiento previo y algunos vecinos se quejan de los malos olores. Se trata de la solución a un problema ambiental y de salud pública”, explicaba Martínez, antes de anunciar que en primera instancia se intentará adecuar las instalaciones actuales del lugar, descuidadas y sin mantenimiento, al menos mientras se construye un nuevo centro tanatológico, en las vecindades del nuevo cementerio, cerca a la carretera que de Sibaté desemboca en Soacha.

Cuando se construya el nuevo centro, dentro de aproximadamente un año, y ahora con el trato firmado con Medicina Legal en Bogotá, los dolientes del Cementerio Municipal dejarán de estar obligados a presenciar el paseo lastimero de los muertos cargados de la calle a la morgue y de la morgue a la calle. No obstante, hay quienes, como con todo cambio, la noticia del traslado temporal a la ciudad les ha parecido traumática. “A la gente le tocará ir más lejos para reconocer a sus muertos. Y también imagínese: ¿cree usted que las funerarias van a mantener las mismas tarifas sabiendo que deben ir hasta Bogotá?”, con voz de quien ha sido tocado por la astucia, uno de los cuidanderos del camposanto expresa su inquietud. Sin embargo, prefiere mantener su nombre oculto, “no voy a darles duro a los que me dan trabajo”.

De vuelta en la Alcaldía, José Ernesto Martínez defiende la decisión: “En cuestión de media hora uno está en Bogotá. Finalmente, esto es cuestión de tiempo, el tiempo en el que se terminen las obras de la nuevas instalaciones. No puede ser que Soacha siga tratando a sus muertos en una morgue como hace 40 años. Este es el paso de la parroquia a la ciudad”.

La noticia, como con algunos de los habitantes del pueblo, no cayó tan bien en la Secretaría de Gobierno. Clara López, a la cabeza de la cartera, expresó su inconformidad alegando que no resulta beneficioso para Bogotá, que ahora a las estadísticas de asesinatos y muertes clandestinas se sumen los casos de Soacha. “Eso no va a ser así, el personal de Medicina Legal tiene los registros muy bien discriminados”, ripostó Martínez.