Centroamérica es la nueva apuesta comercial regional

El flujo de capitales se está dando en las dos vías. Sectores como el financiero, el aeronáutico y el turístico así lo demuestran.

Las recientes crisis comerciales que Colombia vivió con Ecuador y Venezuela se convirtieron en el mejor incentivo para buscar nuevos mercados. En esa búsqueda los ojos de los empresarios nacionales se posaron en Centroamérica, una región que pese a la cercanía geográfica, se empezó a ver como una verdadera alternativa para los productos colombianos desde hace poco tiempo.

Los primeros en colonizar el mercado centroamericano fueron marcas como Leonisa y Totto, después vino la banca. Así fue como en 2006 Bancolombia adquirió el Banco Agrícola de El Salvador, a lo que le ha seguido una serie de movimientos que van desde la alianza de las aerolíneas Avianca y Taca, hasta el montaje de plantas de biocombustibles con tecnología colombiana, pasando por la llegada al país de importantes empresarios centroamericanos de diversos sectores.

El punto más alto en esta serie de negocios lo puso recientemente el Grupo Aval de Colombia, cuando el pasado mes de julio oficializó la compra a General Electric del 100% de las acciones de BAC-Credomatic GECF Inc., en una transacción que tuvo un monto de US$1.900 millones.

Con esta adquisición, la Organización Sarmiento Angulo empezó a operar una red bancaria con cobertura en Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, México y el estado de Florida (EE.UU.).

Ahora el Banco Latinoamericano de Exportaciones (Bladex), con sede en Panamá, trabaja para abrir operación en Bogotá en el primer trimestre del próximo año.

El objetivo de Bladex, con su llegada a Colombia, es financiar a las empresas nacionales que están comenzando a hacer negocios con los países centroamericanos, señaló el presidente de la entidad, Jaime Rivera, quien estará esta semana en Bogotá para anunciar la llegada del banco al país.

Para el crecimiento de esta dinámica influyeron positivamente decisiones gubernamentales, como el ingreso de Colombia al Plan Puebla–Panamá, al que el país se incorporó oficialmente en octubre de 2006, y la firma en agosto de 2007 del Tratado de Libre Comercio entre Bogotá y los denominados países del Triángulo Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras). A esto se suma el inicio de negociaciones para la firma de un TLC con Panamá.

En el primer acuerdo, el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe se comprometió, entre otras cosas, a instalar tres plantas para la producción de biocombustibles en Honduras, El Salvador y Guatemala. Las construcciones ya están en operación.

Mientras que la familia salvadoreña Poma ponía sus ojos en Colombia hace 5 años, con la firme intención de incursionar en el mercado hotelero, el grupo colombiano Decameron hizo lo mismo en este país centroamericano.

Ricardo Poma, presidente de la junta directiva del Grupo Poma, señaló hace dos semanas, durante la inauguración del segundo hotel de su compañía en Bogotá, que Colombia es un buen lugar para hacer negocios y que por esta razón no sólo operará dos hoteles de la cadena Marriott, sino que construirá otros en Cali, Cartagena, Bucaramanga y Medellín.

Entre tanto, la cadena nacional Decameron, luego de consolidar su negocio en Colombia con el producto todo incluido, incursionó en Panamá y recientemente construyó el hotel Decameron Salinitas, el más grande de El Salvador.

De acuerdo con Juan Pablo Franklin, gerente de la cadena hotelera, las inversiones del grupo en El Salvador alcanzan los US$35 millones.

Pero el interés en Centroamérica no sólo es del sector hotelero, sino de los grupos de la construcción. El grupo Odinsa, operador del aeropuerto Eldorado de Bogotá, inició la modernización del aeropuerto Tocumen de Panamá, con una inversión de US$100 millones.

También la aerolínea Avianca fijó sus ojos en Centroamérica, al adquirir el 80% de la aerolínea Taca, lo que le representó aumentar el número de vuelos en la región.

El pasado lunes la aerolínea inició operaciones entre Bogotá y San Salvador, lo que permitirá a los colombianos tener un nuevo destino en este país, donde opera la cadena Decameron.

De acuerdo con Javier Gáez, vicepresidente Comercial de Avianca, esta nueva ruta no sólo facilitará el intercambio comercial y turístico entre las dos naciones, sino que se convierte en una nueva alternativa para la conexión entre Centroamérica y Estados Unidos a través de Taca.

Con un mercado potencial similar al de Colombia y con ingresos per cápita que en algunos casos superan los US$13 mil (como en el caso de Panamá), lo cierto es que los empresarios nacionales tienen en Centroamérica una apuesta interesante, en la que seguro habrá mucho por hacer.

 

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