Los misterios de Juan Cárdenas

El club El Nogal presenta una retrospectiva de él.

“Si algún mérito tiene mi obra es que no me he dejado llevar por corrientes y modas. He tratado de ser fiel a mí mismo”, sentencia el artista Juan Cárdenas, quien lleva 40 años trabajando el lienzo de la pintura y el papel de los dibujos.

Sus cuadros son figurativos en gran medida. Por lo tanto, van en contravía a estos tiempos modernos donde el conceptualismo prima y donde se enaltecen la fotografía, las instalaciones, el video y el mundo de las ideas. Según Cárdenas, a principios del siglo XX, los teóricos adujeron que la pintura figurativa no se podía hacer, que estaba mandada a recoger porque la cámara fotográfica había reemplazado la obra manual del pintor. La razón de su obra es debatir la premisa que le echó tierra a la pintura,  deshacerse de ese razonamiento ilógico pero persuasivo y preguntarse y preguntarles a los espectadores cuál es el campo de la fotografía y el de la pintura, y qué puede hacer un pintor  que no pueda hacer un fotográfo. Así, esos planos que se contraponen en sus cuadros  ponen a pensar  por  los  múltiples focos de profundidad de campo,  las distancias y los  volúmenes.  La fotografía es incapaz de reemplazar el gesto humano pictórico y prueba de ello son muchas de las obras de Cárdenas que se adentran en el realismo con su veracidad, pero que al mismo tiempo los atraviesa  la abstracción  con  trazos inciertos.  Una contradicción difícil de concebir que resulta intrigante.

Las 23 obras, entre dibujos y pinturas, que se encuentran expuestas, dan cuenta de sus preocupaciones y de sus múltiples facetas de paisajista, de retratista y abstraccionista.

El paisaje siempre es tratado con un pincel romántico y con tintes de antaño. Lo suyo ha sido una reconstrucción histórica colombiana desde los tiempos de la Independencia, rescatando esos parajes y personajes que ya no existen, fruto de una investigación y de una exhaustiva recopilación fotográfica para poner en oleo, por ejemplo, la carrera séptima con el río San Francisco.

Sus cuadros de interiores complejos le hacen guiños constantes a la historia del arte. Son muy pocos los artistas que no han influenciado su pintura. Son muchos los que se han colado en forma de comentarios humorísticos y sátiras: Mondrian, Magritte, Courbet, Millet por nombrar solo algunos.  Uno de sus cuadros más recientes, Matrimonio por conveniencia, pone de un lado unos personajes salidos de las imágenes captadas por el fotógrafo peruano de principios de siglo, Martín Chambi, y de otro lado la referencia recurrente de Velázquez y de su cuadro Las Meninas. Yendo un poco más lejos, aparece ese rectángulo amarillo de la Vista de Delft de Vermeer.

Fascinante este exigente  mundo de la pintura  de Cárdenas que siempre toma al espectador por sorpresa y lo obliga a investigar.  Fascinante porque se  ocupa del arte y no de las teorías.

Su quehacer juicioso, exhaustivo lo ha catapultado como un artista que realmente ha contribuido a la historia del arte colombiano por una relevancia que va mucho más allá de una moda pasajera.

 

  Club El Nogal. Cra. 7 N° 78-96. Tel:  326 7700. Hasta el 16 de septiembre

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