En la tierra de las sombras

Este es el último espectáculo de Pilobolus, la compañía de danza moderna norteamericana que llega a Colombia por primera vez este mes de septiembre.

Todo un mundo de seres extraños emerge detrás de la pantalla ante la mirada deslumbrada de una pequeña jovencita que podría ser una nueva Dorothy después de su regreso de Oz o una Alicia en busca de nuevas maravillas. Shadowland. 

El país de las sombras en el que aterriza la muchacha al ritmo de la música de David Poe no es sólo lo que parece, pues detrás de los seres casi alienígenas que encuentra la joven visitante hay una tropa de bailarines diestros que aceptaron el reto de crear todo un mundo, desde el antiguo principio del teatro de sombras a través de técnicas de danza y acrobacia.

No obstante, en este planeta bicolor, ni siquiera la pantalla de proyección es una ley universal. Algunas cosas forman parte del mundo de las sombras, pero otras son representadas por los bailarines delante de la luz. “Para este espectáculo aprendimos que el público no debe olvidar que es en vivo, así que decidimos mezclar escenas detrás de la pantalla y delante de ésta”, explica desde Nueva York el productor ejecutivo de la compañía, Itamar Kubovy.

En busca de nuevos lenguajes

Pilobolus es un hongo que se disemina a través del excremento de vacas y caballos. Fue este extraño y poco artístico elemento el que inspiró la primera pieza de danza y posteriormente le dio el nombre a la compañía creada por los bailarines Robby Barnett, Alison Chase, Michael Tracy and Jonathan Wolken en Dartmouth College hace 40 años.

A lo largo de cuatro décadas se consagraron como una compañía estable que montaba espectáculos de inspiración colectiva. Sin embargo, una crisis entre sus cuatro directores artísticos los llevó en 2004 a probar un nuevo esquema de trabajo de la mano de Itamar Kubovy, un nuevo director ejecutivo. “Cuando llegué a la compañía sus cuatro fundadores habían olvidado las razones por las cuales su relación era tan maravillosa. Así que mi trabajo consistió en recordar y refrescar esos principios”, explica Kubovy, quien propuso invitar creativos de otras disciplinas a trabajar con ellos.

En esta línea de laboratorio experimental decidieron invitar al creador de Bob Esponja, Steven Banks, para construir una historia que fuera la base de un nuevo espectáculo. Banks, con un bagaje de teatro, guionista y escritor para televisión, trajo una historia que al mejor estilo de Pilobolus fue sometida al ejercicio de creación colectiva. Así lo explica Banks: “Después de muchas conversaciones llegamos a trabajar sobre el escenario y con esa forma colectiva de hacer las cosas, partimos de unas líneas generales para definir la mayoría durante los ensayos”.

Para un escritor, este método poco ortodoxo fue de gran inspiración: “Cuando uno está entre el público ve la sombra de un elefante detrás de la pantalla y está convencido que lo encontrará. Pero cuando ves el trabajo de los bailarines encuentras todo menos el animal”, precisamente este sorprendente trabajo de técnica y precisión fue la que los convenció de sacar a los bailarines a la luz de los reflectores dentro de la misma historia.

El resultado ha sido sorprendente. Desde mediados de 2009 la obra Shadowland, que no se ha estrenado aún en los Estados Unidos, ha viajado por Europa y ahora llegará a Bogotá, gracias al trabajo conjunto del Festival Iberoamericano de Teatro y la Fundación Biblioamigos, para presentarse en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.

Buscando la perfección

Tras cuatro décadas de trabajo artístico y cuatro años de experimentación con sombras, es innegable que la trayectoria de esta compañía encontró un nuevo rumbo. Lo que parecía un reto en 2006 cuando Hyundai los contrató para hacer un comercial con sombras y la Academia para presentar el show de los Premios Oscar en 2007 se convirtió en una fuente infinita de inspiración para desarrollar todo una línea artística que parte de la exploración y el juego.

“Mientras la mayoría de compañías dan cinco minutos para las audiciones de bailarines, nosotros tardamos cuatro días con cada candidato”, explica Kubovy, quien insiste en que para Pilobolus es fundamental que sus artistas, además de talento acrobático, experiencia de teatro y danza, tengan esa capacidad de poder jugar y descubrir, de partir de la ignorancia para arriesgarse a experimentar cosas nuevas.

Este espíritu de niños, creativo y arriesgado, es lo que ha permitido a esta compañía mezclar saberes y disciplinas para renovar su repertorio en los últimos años. No en vano entre sus colaboradores recientes están Art Spiegelman, artista gráfico ganador de un Premio Pulitzer, con quien han creado una historia de amor con la esencia y la estética de un cómic, o el mismo Steve Banks, creador de Bob Esponja, uno de los personajes más amados por los niños. La propuesta no sólo en Shadoweland sino en todo el trabajo de esta compañía es abrir la mente para descubrir nuevos mundos desde la danza.

 Fechas: 22 al 26 de septiembre de 2010. Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. Precios: $120.000, $80.000, $50.000, $30.000. Boletería  disponible en www.tuboleta.com

 

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