Maestro de la geometría abstracta

Junto a Carlos Rojas, Édgar Negret y Eduardo Ramírez Villamizar, entre otros, Manuel Hernández formó una destacada generación de artistas colombianos, siendo él, el pintor abstracto de este grupo de creadores.

Hoy, a sus 80 años de edad, ha dejado atrás las pinturas y los dibujos de gran formato para enfocar su trabajo en la prolongación del dibujo: la escultura. Desde hace tres años, el óvalo, el rectángulo y la diagonal –formas características de su obra– han pasado del lienzo al metal, reafirmando así el constante cambio en que ha vivido como artista.

Pionero del acrílico en Colombia, debido a su personalidad reservada, no ha tenido la fama de los otros artistas de su generación. Sin embargo, es un creador infinito que sigue trabajando y explorando nuevas técnicas para representar la geometría en lo abstracto, que le recuerda aquellos pomos rosados empacados en cajas rectangulares y transparentes que fabricaba y vendía su madre, evocación recurrente en su obra.

Hernández, nacido en Bogotá, inició su formación artística en el internado de Tunja. Mientras sus amigos jugaban fútbol, él prefería caminar y regocijarse con los colores de las hojas de los árboles, ver las superficies rocosas y las formas de las nubes.

Luego ingresó a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional, donde su enseñanza estuvo marcada por los muralistas colombianos Ignacio Gómez Jaramillo, Luis Alberto Acuña y Gabriel Giraldo, entre otros. Al igual que con la influencia de los muralistas mexicanos: Diego Rivera y ClementeOrozco.

Con una beca fue a estudiar a la Academia de Bellas Artes de Chile, donde se acercó a la obra de Monet, Renoir o Sisley y trabajó de la mano del argentino Emilio Petorutti, quien le influenció en el cubismo. “Él sugería que para obtener la luz natural, había que trabajar con luz fría y cálida. Por ello trabajaba de noche para tener la influencia de ese contraste. Además, para cumplir con mi labor de docente en el día, el tiempo disponible para trabajar en mi obra era durante la noche”, recuerda Manuel Hernández, sentado en la sala de su casa y rodeado de las obras de otros artistas amigos suyos con quienes ha intercambiado su trabajo. Durante estos 50 años de labores, el maestro ha producido tratando de ser un artista sincero, espontáneo y de conservar el estilo de la geometría abstracta en su extensa obra.

Retrospectiva de 50 años de trabajo

Bajo el nombre ‘La cronología del signo ser’ se presenta la muestra que reúne cerca de 400 obras del maestro Manuel Hernández. Esta retrospectiva es un recorrido por 56 años de trabajo artístico que Hernández ha desarrollado en Colombia y en los países donde se formó como artista visual.

Ana María Escallón, curadora de esta exposición, explica que ha sido titulada de esta manera porque todas sus obras llevan la palabra signo, por ejemplo, Signo variante o Signo rosado. La muestra abarca los cuatro pisos del Museo de Arte Moderno de Bogotá, iniciando la cronología de su obra con las pinturas hechas desde 1952 en gran formato con una marcada influencia del cubismo, pasando por los dibujos hasta llegar a la escultura, trabajo en el que se ha enfocado durante los últimos tres años.

Muestra abierta hasta el 3 de agosto. Informes: Tel. 286 0466.

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