El peso de la memoria

Cinta en cartelera en el Festival Eurocine.

Son épocas de verano en una casa de la campiña francesa donde el aire fluye, el vino abre y los aromas de las flores silvestres impregnan el ambiente. Fredéric, Jerémie, Adrienne y sus hijos celebran los 75 años de su madre, Helène Berthier, quien ha consagrado su vida a preservar la obra de su tío pintor, Paul Berthier. El nudo de Las horas del verano aparece cuando Helène muere y sus hijos se ven enfrentados a los recuerdos y a los objetos que formaron parte de su infancia.

Esta película del director Olivier Assayas, uno de los exponentes del cine francés contemporáneo, nació de un proyecto para celebrar los 20 años del Museo de Orsay en París. La idea era que cuatro directores de diferentes perspectivas hicieran cortometrajes destinados a unirse en una sola película. Por razones técnicas se abandonó el proyecto, pero el impulso inicial inspiró a Assayas, quien también es el guionista, a crear los personajes y a dejar que la historia, que se basa en la mecánica que mueve las relaciones de familia, tomara vuelo.

La casa donde se desarrolla parte de la historia adquiere características de un personaje como los demás. Según Assayas, la casa, además de tener un alma, materializa la relación entre los hermanos. “Generación a generación han dejado capas y estratos dentro de la casa. Con su desaparición, lo que reunía a los personajes, desaparece, se evapora y se deshace”, afirma el director.

No es una película de grandes emociones, sino más bien de una visión íntima sobre el peso de la memoria y que se pregunta sobre  el significado de la herencia.

Proyecciones: Universidad Central, 9 de abril, 6:30 p.m.

Mambo, 12 de abril: 5:00 p.m.

Estreno nacional, 17 de abril

Temas relacionados