Cuerpos que gritan igualdad

El colectivo de danza contemporánea El Colegio del Cuerpo rinde este lunes y martes un homenaje al escritor martiniqueño Aimé Césaire.

“… Y llegando yo me diré a mí mismo: Y ante todo mi cuerpo así como mi alma: cuidaos de cruzar los brazos en la actitud estéril del espectador, pues la vida no es un espectáculo, pues un mar de dolores no es un escenario, pues un hombre que grita no es un oso que baila…”. Las palabras del recientemente fallecido escritor y político martiniqueño Aimé Césaire (que hoy y mañana será homenajeado en el marco del Seminario de Estudios del Caribe, organizado la Universidad de Cartagena) se convirtieron en fuerza de inspiración para el colectivo de danza contemporánea El Colegio del Cuerpo.

A través de cuatro momentos, el grupo de bailarines dirigido por Álvaro Restrepo y Marie France Delieuvin mostrará cómo el movimiento, la piel y la música, acogidos por un espacio lleno de fotografías y objetos abandonados por el mar, se convierten en un vehículo efectivo para hacerles eco a las declaraciones de no color, no raza e igualdad que promulgó Césaire. Un ejercicio plástico-dancístico que parece retratar con el cuerpo las palabras beligerantes e inauguralmente anticolonialistas del escritor que fundó el movimiento conocido como négritude: “Negritud no es un regreso ni un monumento… es un grito de rebelión contra cualquier forma de racismo y opresión, un salto doloroso y apasionado hacia la universalidad, un arma milagrosa”.

Y justamente en el milagro de esa arma cree este colectivo de artistas, que utilizará en el primer momento una serie de fotografías y autorretratos de gran formato, realizados por Álvaro Restrepo, titulado soHmbre, con las que interactuarán los bailarines como si de un ritual se tratara.

Luego 30 danzantes llamarán la atención del público con un pequeño gesto que ha sido bautizado United Colors, en el que se señala la diversidad como el gran patrimonio que posee la humanidad, con frecuencia desdeñado, y conducirán la mirada hacia el tercer momento, en el que se proyectarán imágenes del universo marino que hacen referencia al mundo-archipiélago, antillano, insular y a la visión cosmogónica del poeta. Los bailarines interactuarán con estas imágenes proyectadas en el piso y en sus cuerpos, así como con la lectura de algunos de sus poemas.

Finalmente, en el Museo del Sitio, del Claustro, se expondrá la muestra Almadelascosas, la cual está compuesta por objetos y vestigios, en su gran mayoría esculpidos y arrojados por el mar Caribe, que han sido recopilados, ensamblados e instalados por Restrepo.

Algunos de estos artefactos son obras de artistas y artesanos. Pertenecen a la colección privada del coreógrafo y fueron intervenidos por él mismo. Otros son el resultado de la acción del mar como escultor supremo y revelan la acción transmutadora del óxido, del salitre y del tiempo.

Así, la danza exculpará a ese mar que sirvió también de escenario para el tráfico “más infame que ha conocido la humanidad desde sus inicios: el comercio de seres humanos arrancados a la fuerza de la entraña de África para ser vendidos como mercancía en el nuevo mundo”, como narra el director del colectivo, quien sentencia: “Cartagena de Indias, como principal puerto de entrada de los esclavos africanos, tiene aún en su memoria una sombra dolorosa que sólo podrá ser borrada cuando erradique por completo los vestigios que aún perduran de la esclavitud, la discriminación y el racismo”.

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