Víctor Gaviria y su cátedra vivencial

Festival de Cine de Santa Fe de Antioquia y Universidad Central emprenden taller sobre cine con actores naturales.

Con ocasión de sus 30 años de dirección cinematográfica, además de incontables libros de poesía y crónica, el director Víctor Gaviria decidió revelar los secretos de su peculiar estilo artístico. Y lo hará durante tres días, de manera simultánea al Festival Iberoamericano de Teatro, a partir del próximo lunes 15 de marzo, en desarrollo del primer curso taller de dirección de cine con actores naturales que decidieron impulsar conjuntamente el Festival de Cine de Santa Fe de Antioquia y la Universidad Central en Bogotá.

Según el catedrático Gustavo Pinilla, uno de los organizadores del curso taller, la idea es que en contacto con Víctor Gaviria y dos de los personajes de su obra cinematográfica, los asistentes asimilen cómo nacen sus relatos, de qué manera le introduce modificaciones a la estructura clásica del guión, cuáles son los detalles para su puesta en escena con notables transformaciones en el plano, y de qué forma encara la dirección de actores naturales para que en las historias tengan el protagonismo necesario.

Nacido en Medellín en 1955, aunque graduado en psicología en la Universidad de Antioquia, Víctor Gaviria es un reconocido director de cine, guionista, poeta y escritor, que ha venido innovando en el lenguaje cinematográfico, especialmente a través de sus tres largometrajes: Rodrigo D: no futuro (1990), La vendedora de rosas (1998) y Sumas y restas (2005). Tiene más de 10 documentales, 15 películas en las que ha ejercido como director y varios cortometrajes premiados.

“Ahora se trata de que su experiencia y las vivencias de sus actores naturales sean compartidas por su público”, comentó el profesor universitario Danilo Vega, otro de los organizadores del evento. Por eso el curso-taller está estructurado en tres módulos básicos: de la anécdota al texto literario y de éste al guión cinematográfico; de la concepción del texto a la puesta en escena con los actores naturales, y una última fase que debe dar como producto final el montaje de una obra fortalecida sobre hechos reales más que el guión mismo que los referencia.

El denominador común en la obra de Víctor Gaviria es la problemática social y la vida recóndita de las ciudades. El propósito ahora es que enseñe a realizadores de cine cómo construye sus historias a partir de relatos de personas que han vivido de primera mano los acontecimientos descritos, advirtiendo de antemano que buena parte del inventario son las noticias desperdigadas en los periódicos, los chismes de la calle o la misma realidad cotidiana que siempre supera la ficción.

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