Un juego de mente

Este viernes se estrena el ‘thriller’ psicológico del director Martin Scorsese, una adaptación de la novela homónima de Dennis Lehane.

Tras la nueva producción de Marín Scorsese no cabe ninguna duda. El estadounidense ha dejado atrás a Robert de Niro como el gran protagonista de sus cintas para darle paso a Leonardo DiCaprio, quien lo ha acompañado desde Pandillas de Nueva York (2002), El aviador (2004) y Los infiltrados (2006).

En su cuarta colaboración con el cineasta, DiCaprio encarna a Teddy Daniels, un agente federal que desembarca en una isla para enfermos mentales peligrosos, con el fin de encontrar a una psicópata que ha escapado de su celda. La isla funciona como una cárcel clínica que alberga a 67 pacientes y es administrada por el doctor Cawley (Ben Kingsley). Teddy, junto con su colega Chuck Aule (Mark Ruffalo), se adentra en un territorio donde la locura rebasa los límites permitidos y desencadena una serie de circunstancias marcadas por la violencia.

Situada en 1954, el filme alude a los campos de concentración nazi y a los efectos de la guerra. Las imágenes desgarradoras se manejan sutilmente para mantener al espectador en un suspenso inacabable. Con el uso del claroscuro, en La isla siniestra se evidencia un guiño del estilo de Alfred Hitchcock y la inclusión de elementos del cine negro. Además, Scorsese utiliza el agua y el fuego, con tintes surrealistas, como hilo conductor de las alucinaciones de los recluidos. Los personajes son tan complejos que los misterios encerrados en la historia sólo son perceptibles al final. Un gran acierto para este director, ganador del Oscar en 2006.

La película, que llega hoy a las salas de cine del país, fue presentada en el Festival de Cine de Berlín y actualmente encabeza las listas de mayor taquilla en Estados Unidos. Sólo el fin de semana de estreno recaudó alrededor de US$41 millones, la mayor cifra obtenida para la fórmula Scorsese-DiCaprio. “Pertenecemos a generaciones distintas, pero hace diez años que trabajamos juntos y hemos alcanzado nuevos niveles de cooperación, a lo que se une la increíble madurez artística de Leonardo”, expresó el director de 67 años en Berlinale.

La cinta es una adaptación de la novela Ashecliffe, del estadounidense Dennis Lehane, a quien ya le habían llevado al cine otras dos de sus publicaciones: Río místico (2003) y Adiós, pequeña, adiós (2007).

Con la consigna de jamás salir de ella, La isla siniestra atrapa al espectador en un laberinto donde la mente es la más extraña aliada.

 

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