Vacaciones extremas

En el descanso de mitad de año hay quienes dejaron de buscar el turismo de playa para concentrarse en el de aventura.

De playa, de sol, de mar. Así se promocionan la mayoría de planes turísticos en el país para aquellos que aún están en vacaciones y que quieren alejarse de la oficina y descansar en lugares apartados. Sin embargo, hay espacios naturales muy cerca de las distintas capitales de Colombia, que se están mostrando como las más interesantes alternativas para distraerse, pasarla bien, ejercitar el cuerpo y aprender esos deportes que no aparecen en la tradicional agenda de vacaciones. La cuevas, los descensos rápidos, el tránsito en balsa por las corrientes rápidas de los ríos nacionales y otros tantos espacios para la práctica del parapente, son sólo algunos de esos planes que se pueden hacer en un día y sin gastar mucho dinero.

Cuevas para disfrutar

Aunque las vacaciones simbolizan descanso y placer, están los que prefieren un poco de aventura y por eso guardan entre su libreta de apuntes una serie de destinos que se acomodan a sus preferencias. Allí aparecen las cuevas, ese reciente destino que buscan los que no sufren de claustrofobia y optan por divertirse adentrándose en lo profundo de las montañas, caminar bajo la luz de una pequeña linterna y guiarse de la mano de un buen guía explorador.

Están por ejemplo las Cuevas de Copete en el Tolima, siete lugares llenos de naturaleza que tienen entre sus principales atractivos los nacimientos de agua, que se evidencian ante el vistazo de los turistas como pequeños lagos en medio de la oscuridad. La humedad es una de las características del lugar y se dice que para quienes son amantes de los animales, este es el escenario perfecto para toparse con insectos, pájaros y otras tantas especies amantes de la oscuridad. Están ubicadas a más o menos cinco horas de la capital del Tolima y muy cerca a esta apasionante propuesta ambiental, los viajeros también pueden disfrutar del Parque Nacional Natural Las Hermosas.

Para aquellos que están más cerca a Medellín y Bogotá, están las cavernas del río Nus, que se resguardan a unos 15 kilómetros del río Magdalena y algo más de un kilómetro del río Samaná, entre Caldas y Antioquia.

La caverna tiene una extensión promedio de 200 metros y el ancho es de cerca de 40 metros, lo cual permite el acceso cómodo de los visitantes. Una travesía que se debe disfrutar, pues para llegar a esta zona, en el municipio de Caracolí, es necesario llegar a caballo bordeando el río Nus por algo más de tres horas. Entre los atractivos que tiene esta zona natural, que se deja ver con sigilo bajo la tierra, están las nueve recámaras que muestran formaciones casi perfectas de mármoles y otras rocas que, de acuerdo con los guías del lugar, pueden llegar a medir más de 5.700 metros.

Los rápidos de Santander

El que se haya convertido en uno de los deportes de aventuras con más seguidores de Colombia es una de las razones para que aquellos que aún no se atreven a llevar un chaleco de espuma sobre su cuerpo, se lancen a experimentar en estas vacaciones uno de los planes más divertidos y atractivos de Colombia: el rafting.

Ahí es donde el departamento de Santander se pone en los primeros lugares de la agenda de turismo, pues allí es posible viajar por los ríos más caudalosos y, gracias a la topografía estratégicamente ubicados en los descensos más inclinados de la región. Los ríos Fonce y Suárez, conocidos por su naturaleza agreste, son sólo dos de los más recorridos por los amantes de la aventura que llegan de todas las regiones del país en busca de diversión sobre la balsa.

Entre las exigencias principales, quienes deseen subir sólo deben saber nadar y seguir las indicaciones previas que uno de los instructores se encarga de dar. El río Fonce es especial para aquellos que practicarán rafting por primera vez: son 11 kilómetros de travesía y la duración en el agua es de más o menos 90 minutos. Entre los costo del viaje están los equipos de salvavidas y navegación, el seguro contra accidentes, guías bilingües y un kayak de seguridad para cuando el nivel del río esté más alto de lo acostumbrado.


Para los más osados hay planes que duran entre tres y cuatro horas y que recorren entre los 13 y 17 kilómetros. En estas dos opciones es necesario que los participantes demuestren una amplia capacidad a la hora de nadar y que su estado físico tenga un nivel elevado para afrontar la rudeza del viaje. El río Suárez ya es recomendado para deportistas profesionales debido a que sus aguas son consideradas unas de las más fuertes de Colombia.

Diversión por lo alto

El miedo a las alturas es una de las razones por las que muchos dejan de divertirse en el aire. Pero la creciente tendencia por practicar este deporte ha logrado que hoy los colombianos la tengan como una opción para pasar el tiempo y observar, desde lo alto, los hermosos paisajes de Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Santander.

Se trata de un deporte sencillo en el que sólo basta con aprender a manejar el planeador ultraligero flexible, que pesa menos que el piloto y que se puede plegar en una mochila que lleva la persona en su espalda. El objetivo es que el deportista descienda de lo más alto de una montaña en donde las corrientes de aire le permitan, controladamente, llegar a un punto fijo en las faldas de la montaña.

Entre las opciones que hay para aquellos que no cuentan con la experiencia necesaria, está la de viajar con el parapentista o piloto, quien manipula adecuadamente el equipo de viaje y ofrece tranquilidad al turista.

El descenso puede durar en promedio de 10 a 15 minutos; sin embargo, depende de la altura del sitio en el que se haga el “despegue”, pues hay profesionales que lo practican desde lugares que superan los 4.300 metros, como el Nevado del Cocuy.

Guía para recorrer Colombia

En 420 páginas el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo recopiló, de la manera más ágil e ilustrativa, la información que todo viajero que está en tierras nacionales necesita para recorrer Colombia a lo largo y ancho de la mano de su maravillosa naturaleza.

La guía cuenta con mapas a todo color, datos sobre cultura y oferta gastronómica local, espacios artesanales y las principales rutas que se deben seguir para vivir de primera mano el disfrute ambiental que sólo existe en el país.

En el contenido, el lector se topará con información de interés general, además de planes de turismo en la naturaleza, aventura, el Sistema de Parques Nacionales Naturales y la Conservación de  Fauna y Flora. Detallado contenido que además cubre todos los departamentos del país.

El mapa plegable que viene al final de la guía, muestra por uno de sus lados, las principales vías que tiene el país y junto a ello, la distancia que se debe recorrer en kilómetros, para llegar de una ciudad capital a otra. En la otra cara, aparece una completa distribución del mapa de Colombia que ubica cada uno de los puntos donde están los Parques Nacionales. Allí se describen además cuáles deben ser las pautas a seguir para visitar estas zonas, cuáles están dedicadas a la Flora y cuáles son Áreas Naturales únicas. Una guía para tener a la mano si quieres descubrir los encantos de Colombia.

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