A los padres todavía les asusta hablar de sexo

Únicamente el 3,5% de los jóvenes reconoce que en su casa se trata este tema.

De cada cien embarazos que se registran en el país, por lo menos nueve son de madres adolescentes. Una cifra alarmante que tiene a Colombia liderando las estadísticas de esta problemática en la región, pero que desafortunadamente está pasando inadvertida para los padres, que en su mayoría considera estar haciendo bien la tarea de formar hijos sexualmente responsables al estar dispuestos a conversar con ellos sobre temas relacionados con el sexo y a aconsejarlos en el momento en que decidan iniciar su vida sexual.

Desafortunadamente, no hay nada más alejado de la realidad que esta percepción. Así lo revela un estudio realizado por la Red Colombiana de Jóvenes Líderes en Salud Sexual y Reproductiva, que dirige Germán Salazar, uno de los ginecólogos infanto-juveniles más prestigiosos del país.

Durante los últimos ocho meses se realizaron dos encuestas en ocho de las principales ciudades del país —Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali, Bucaramanga, Cartagena, Manizales y Pereira—, una a más de mil padres y otra a cerca de 600 adolescentes (ver gráficos). Los resultados fueron tabulados y posteriormente analizados para elaborar las conclusiones.

El objetivo de Salazar era confirmar lo que durante años evidenció en su consultorio y le habían dicho los jóvenes de la Red: los adolescentes no se sienten capaces de hablar de sexo con sus padres, improvisan su sexualidad y no saben adónde o a quién acudir cuando se les rompe un preservativo, olvidan tomar una píldora anticonceptiva o quieren empezar a tener sexo.

Se trata de una compleja situación que ha incidido en los altos índices de embarazos no deseados en menores de edad y sobre la cual se busca llamar la atención del Gobierno y de la sociedad, especialmente este domingo en el Día Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente.

Parte de la problemática reside en que “los padres le han endilgado la responsabilidad a los colegios de la educación sexual de sus hijos y, paradójicamente, sienten que están haciendo bien la tarea, cuando en realidad no tienen ni idea de lo que pasa por sus mentes o de lo que están haciendo fuera de casa”. Salazar agrega que al analizar los resultados de ambas encuestas comprobó que el problema no es de comunicación, pues el 44% de los menores aseguró que habla acertivamente con sus progenitores de varios temas, pero sólo el 3,5% dijo que lo hacía sobre sexo.

Entonces, ¿qué está pasando? Una de las explicaciones que se desprenden de este estudio es que todavía seguimos siendo una sociedad muy conservadora y machista. Por ejemplo, más del 70% de los papás afirmó que si su hijo varón les dijera que está teniendo relaciones sexuales lo apoyarían, pero sólo el 49% haría lo mismo si se tratara de su hija.

Además, advierte Salazar, casi todos coincidieron en que hoy en día los jóvenes están empezando a tener sexo muy temprano, pero cuando se les preguntó cuándo comenzaron ellos, casi el 60% confesó que fue durante la adolescencia. A esto se suma la creencia que tienen de que sus hijos les contarían que van a iniciar su vida sexual, cuando en realidad menos del 5% lo hace y el resto termina guiándose por los consejos de sus amigos o de la internet.

Encontrar una solución no será una tarea sencilla. Según Salazar, se debe empezar por incentivar a los menores a construir un proyecto de vida, ya que como lo han advertido varios educadores (ver reacciones) el problema de la sexualidad improvisada e irresponsable en los jóvenes no se resuelve repartiendo condones.

Por lo pronto, este domingo cientos de estudiantes, profesores, padres y médicos se unieron para marchar en nueve ciudades del país y llamar la atención de la población sobre el problema del embarazo adolescente, y este lunes el representante a la Cámara Simón Gaviria va a radicar un proyecto de Ley que busca modificar e intensificar las clases de educación sexual en los colegios y comprometer al Estado a garantizar una mejor atención en materia de salud sexual a todos los menores colombianos.

Sexualidad irresponsable

14 años

“Mi mundo se acabó”

Cuando quedé embarazada fue terrible. Me dio tanto miedo que no les conté a mis papás. Una amiga me llevó a un sitio donde hacen abortos. Desde entonces no he vuelto a tener tranquilidad y pensé que había aprendido la lección, pero nuevamente estoy embarazada. No me cuidé, pensé que no me volvería a pasar.

19 años

A los hombres

Soy papá de un niño de cinco y una niña de dos. Son hijos de diferentes mujeres. Siempre pensé que esto les podía pasar a los demás pero no a mí. Me tocó dejar de estudiar para poder cumplir con las responsabilidades económicas. Debemos pensar antes de embarrarla como yo lo hice.

17 años

Estragos del licor

Tengo un niño de tres años. Por estar tomando y no ser responsable me embaracé de alguien que conocí el mismo día. Esto no es fácil, dejé de ser joven por asumir las cosas de las mujeres grandes. No quiero que a nadie le pase esto.

13 años

Víctima de la violencia

No debería hablar de este tema por ser chica... Soy de un pueblo de la costa del Pacífico. Cuando tenía 12 años fui abusada y tengo una bebé. No sé quien es el papá y lo único que quiero es ayudar para evitar que a mis amigas les pase lo mismo.

22 años

El sacrificio de ser mamá

Mi hermana es madre adolescente. No puede estudiar porque no tiene quien le cuide la niña y yo estoy cumpliendo mi sueño de formarme como ingeniera eléctrica en la U. de Antioquia. Ella tendrá que esperar quién sabe cuánto tiempo, pues tristemente en la casa le dan prioridad a mi universidad.

16 años

Embarazos en los colegios

En mi colegio hay 12 niñas embarazadas. Esto no nos debe pasar a los jóvenes, no estamos preparados. Ellas no pueden salir de rumba con el grupo y a dos amigas que ya tienen su bebé les tocó dejar de estudiar.

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