Pedrito, el franco

El capitán del equipo nacional y jugador de Millos le dedicó el tanto del empate ante Costa Rica a su fallecido padre. Ahora viene México.

Gritar un gol en el estadio El Campín, el mismo en el que marcó su primer tanto como profesional con Millonarios , lo embarga de nostalgia. Más que de alegría por festejar con su gente, porque en febrero pasado, 15 días después de que Pedro Camilo Franco regresara del Suramericano de Perú, un cáncer impidió que su padre Wálter, que se enorgullecía por ver a su hijo jugar —porque precisamente su sueño había sido el de ser futbolista—, festejara ese cabezazo ante la selección de Costa Rica.

No está aquí para celebrar ese sueño que empezó cuando Pedro tenía 9 años de edad e ingresó a la escuela de Millonarios. Su hijo es la imagen oficial de Bogotá en el Mundial Sub-20 y las vallas en las que aparece haciendo una chilena llaman la atención de los conductores en las principales vías de la capital. Ese gol, ese festejo (el empate 2-2), fue para su padre, que falleció a los 51 años y que ahora ve desde el cielo que su hijo es capitán, líder y mariscal de una selección de Colombia que poco a poco le va dando forma a la ilusión mundialista, al ya estar clasificada a los cuartos de final, en los que se enfrentará el sábado a la selección de México (8 de la noche).

¿Fue el gol más festejado por ser usted el autor o por el momento?
Por el momento. Es una alegría muy grande. Ya lo había venido buscando. Nada mejor que marcar en la casa y además porque aquí en El Campín nos han tratado muy bien. Por eso quiero agradecerle a toda la gente, que se ve que quiere mucho a esta selección.

¿Qué le decían sus compañeros mientras lo abrazaban?
Fue un momento de euforia. Allí no recuerdo nada, porque eso no era de palabras sino de alegría, de festejar. Hace rato lo estaba buscando y lo mejor es que sirvió para revivir un partido complicado, que se nos estaba enredando.

¿Se convierte en delantero cada vez que la selección va perdiendo?
Es la responsabilidad de todos ir a cabecear cuando hay pelota parada y yo siempre voy a buscarlo. Esta vez se me dio. James centró, el arquero me pudo tapar un poco, pero afortunadamente estuve allí para meterlo en un momento crítico del partido.

¿Pensó que se iba el partido?
Estaba complicado. Tuvimos la actitud de ir a buscarlo ante un rival muy duro. El público pensaba que Costa Rica no era buen equipo, pero no fue así para nosotros. No hay equipo fácil en este torneo.

El apoyo de la gente fue fundamental…
Claro. Cuando uno va perdiendo eso es lo que se necesita. Desde el pitazo inicial acá en Bogotá se han portado muy bien, todos estamos muy agradecidos.

¿Qué hay que corregir para enfrentar a los mexicanos?
México es muy difícil, ya los hemos enfrentado antes y lo integran jugadores muy buenos. Pero nosotros tenemos muchas variantes y hombres muy desequilibrantes y habrá que sacarles más provecho. Esto hasta ahora es el comienzo. Nos quedan más finales que van a ser así o más difíciles.

Muy inteligente
Curiosamente, Pedro es el más callado del equipo, responde lo necesario en las entrevistas. Clava su mirada en el piso mientras arruga las tiras de su maletín. Sin embargo, el cuerpo técnico tiene sus razones: “A pesar de que no tiene la velocidad de otros centrales, es muy inteligente. Y pese a que el hombre es introvertido, su trabajo y su disciplina le han permitido convertirse en el capitán, porque además es un motivador dentro del grupo”, asegura Rodrigo Larrahondo, preparador físico de la selección.

¿Qué ha significado para usted ser el capitán durante el Mundial?
Es un orgullo. Estar en el campo, escuchar tu himno, tener esa responsabilidad. Pero yo soy un integrante más, todos tenemos que aportar lo que tenemos, nuestras capacidades y habilidades.

James Rodríguez dice que usted parece como si llevara 10 años jugando fútbol profesional…
Le agradezco el elogio. Él también es un gran jugador y es muy importante para el equipo. Lo ha demostrado en cada juego. Yo quiero seguir trabajando por la selección con amor, porque es muy importante esta distinción que, gracias al público, a los jugadores y al cuerpo técnico, la tengo.

Por fuera es tímido, ¿en la cancha grita a sus compañeros?
Uno es el encargado de ordenar al equipo. Desde atrás uno es el que toma las precauciones, saca el equipo.

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2011-08-10T22:37:20-05:00

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Juan Diego Ramírez Carvajal

Deportes

Pedrito, el franco

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