Pep Guardiola no me quiere, dice Ibrahimovic

Se sale con la suya el Milan, que ficha al ariete, se sale con la suya el Barça, que traspasa al punta, se sale con la suya Ibra, que se va, y se sale con la suya Guardiola, que lo pierde de vista.

Se acabó. Zlatan Ibrahimovic, el fichaje más caro en la historia del Barcelona (49,5 millones de euros más el traspaso de Eto'o, tasado en otros 20 millones de euros), se marcha al Milan un año después, con más pena que gloria, con un tanto al Madrid como recuerdo y con la suplencia en los partidos vitales del final de la temporada anterior, despojado del puesto por Bojan.

Incendiario. La suplencia en la vuelta de la Supercopa le quemó por dentro y, lenguaraz, Ibrahimovic criticó la gestión del técnico Pep Guardiola al frente del grupo. "El míster ni me quiere ni me habla", soltó. Y luego se explayó: "No me sabe mal irme así. Esta es la solución y yo no pierdo el tiempo. Guardiola me ha echado". Ocurre, sin embargo, que en el Barça, de nuevo, el mango de la sartén lo sujeta Guardiola. "Aquí mando yo", proclamó imperioso el técnico.

"Vengo a firmar un nuevo contrato con el Barça", señaló con su habitual sarcasmo Zlatan, quien se sumó a la reunión en las oficinas del Camp Nou a última hora. Venía a firmar. La reunión se prolongó más de lo esperado, poco más de cinco horas. Lógico si se tiene en cuenta que hasta la fecha el Barça ni siquiera había recibido una oferta del club italiano, que pretendía incluir a Borriello y Huntelaar en la operación.

"Nada de intercambios. Venta o nada", respondieron desde la entidad azulgrana. Así que Adriano Galliani, vicepresidente deportivo del Milan que ya fichó a Ronaldinho hace dos años, se presentó en el Camp Nou, obcecado en lograr una cesión de al menos un año. Tras negociar, el club azulgrana, representado por el presidente Sandro Rosell y el vicepresidente Josep María Bartomeu, cerró el acuerdo: "Zlatan se marcha una temporada cedido al Milan, en la que el club italiano afronta el sueldo del jugador (15 millones de euros brutos) y el Barcelona paga la diferencia tributaria, que asciende a tres millones". El Milan está obligado a fichar al jugador la temporada que viene por 24 millones de euros.

La marcha de Ibra pone de relieve el poder de Guardiola, quien ha encontrado en el club el mayor de los apoyos, una vez superada la primera etapa, más flaca y chirriante. Ibra lo tiene claro. "Estoy muy decepcionado, pero sigo sin saber cuál es el problema, porque cuando yo llegaba a una habitación, el técnico se marchaba. No sé si me tiene miedo. Me voy dolido. El filósofo me ha roto un sueño", dijo.

A las declaraciones de Zlatan, el técnico le reprendió desde la lista para el primer partido de la Liga, en la visita al Racing. No estaba convocado. "Decisión mía", reflexionó el técnico; "aquí mando yo". No dio más explicaciones.

Se sale con la suya el Milan, que ficha al ariete, se sale con la suya el Barça, que traspasa al punta, se sale con la suya Ibra, que se va, y se sale con la suya Guardiola, que lo pierde de vista.

De inmediato, Ibrahimovic tomó un avión hacia Milán y a su llegada aseguró que "vine a ganar y dejaré este equipo hasta que gane todo. Creo que somos el equipo más fuerte de Italia. No hay muchos clubes como el Milan. Estoy muy contento de que al final haya salido todo bien y ahora sólo quiero pensar en fútbol y jugar en uno de los equipos más fuertes del mundo".